SPREADING FREEDOM AROUND THE WORLD


UNO, DOS, TRES, CUATRO, CINCO, SEIS, SIETE, OCHO, NUEVE, DIEZ...

UNO, DOS, TRES, CUATRO, CINCO, SEIS, SIETE, OCHO, NUEVE, DIEZ...
"EL CAPITALISMO NO ES NADA MÁS QUE UNA EMPRESA DE LADRONES COMUNES DISFRAZADA DE 'CIVILIZACION' QUE EXTENDIÓ, IMPERIALÍSTICAMENTE, A ESCALA GLOBAL, UN 'SISTEMA' (ECONÓMICO, POLÍTICO, IDEOLÓGICO Y SOCIAL) PARA LEGALIZAR Y LEGITIMAR CON LEYES UN ROBO MASIVO Y PLANETARIO DEL TRABAJO SOCIAL Y DE LOS RECURSOS NATURALES, ENMASCARADO DE 'ECONOMÍA MUNDIAL' " Manuel Freytas -- "LA SITUACION DEL CAPITALISMO HOY EN DIA NO ES SOLAMENTE UNA CUESTION DE CRISIS ECONOMICAS Y POLITICAS, SINO UNA CATASTROFE DE LA ESENCIA HUMANA QUE CONDENA CADA REFORMA ECONOMICA Y POLITICA A LA FUTILIDAD E INCONDICIONALMENTE DEMANDA UNA REVOLUCION TOTAL" Herbert Marcuse, 1932



"UN SISTEMA ECONÓMICO CRUEL


AL QUE PRONTO HABRÁ

QUE CORTARLE EL CUELLO"

¡ QUÉ GRAN VERDAD !
PORQUE FUÉ ESE MISMO
SISTEMA ECONÓMICO CRUEL,
PRECISAMENTE,
¡ EL QUE LE CORTÓ EL CUELLO A ÉL !


Thursday, August 8, 2013

LA PESADILLA INTIMIDATORIA DEL "AMERICAN DREAM": "COITUS PER ANUM HUMANITATIS"

 "Annuo", justificar, aprobar. "Coepio", comenzar.
"Novus ordo seclorum", Nuevo orden de los siglos.
Y el ojo, naturalmente, representa a Dios.
  Ahora ya es fácil llegar a la traducción global:
"Dios aprueba las cosas que hacemos,
nuestro Nuevo Orden"
Dios está con ellos.
Esta inscrito, como advertencia al mundo,
en todas sus ventanas, acciones, políticas, y dinero.
Quieren que todos lo sepan,
sin temor, sin verguenza, sin recelo:
el Dictum Imperial a la Humanidad
es que ello hay que saberlo:
Y es ésta "Unidad Divina de Destino en lo Universal",
la "Mission of Destiny" de éste "Novus ordo seclorum"
...LO QUE NOS ECHA A TEMBLAR
Hitler no se accedió a tanto:
no se atrevió a blasfemar.

 
Sin darnos cuenta, los mastines del imperio siempre juegan su baza internacional de intimidar y manipular el subconsciente colectivo del mundo moviendo las piezas adecuadas que encajen en el subsiguiente 'jaque mate' a realizar en su terreno de juego
del "Annuo Coepio" que, constantemente, hay que comenzar a edificar y justificar y que está basado en atacar primero para defenderse de la potencial metralla que pueda llegar.

Es una metodología, vieja ya, que esparcen sobre una ecuación didáctica y subliminal --y real-- con la intención intencionera de acobardar y arredrar a la humanidad: Hiroshima, Nagasaky, Guantanamo y demás, sirvieron y sirven a éste propósito de acoquinar (que es del verbo acoquinar, y nada tiene que ver con coger coquinas en playas y mar) para levantar eficazmente esa pirámide faraónica con el ojo Theo-cratico de bendecir
y aprobar esa "Mission of Destiny"
que, tan democraticamente,
a fuego y lágrimas,
tratan de implementar.
 
Y es por ello que el Presidente del Neogico --aconsejado por los Edward Bernays y los Goebbels del Central Apparatus  Operational--se ha negado a reunirse con Putin porque había que imprimir en el mundo ésta fenomenológica husserliana que hasta lo hondo de las gente debía y debe calar: 
 
"Él, el Hombre más Poderoso del Planeta, el 'ofendido', con su alta dignidad, no va a rebajarse a entrevistarse con alguíen que le ha dado asilo político a un Transgresor de la Ley que ha cometido el Delito de poner en peligro la Seguridad de un Estado de la Comunidad Internacional..."
 
Y éste es el mensaje a pasar.
El molde manufacturado bajo
el Omnímodo Ojo del Dios
de la National Security Agency
que siempre tiene que estar alerta
para defender y vigilar
que ese "Novus ordo seclorum"
se lleve a cabo con toda rigurosidad
bajo la aprobación divina, eso si,
de la retina piramidal.
 
Y hasta aquí la noticia.
Hasta aqui la manipulación e intimidación
del público cortex cerebral.
 
Pero es ahora cuándo nuestro
"sum ergo cogito" comienza a funcionar
porque nos damos cuenta
de que ha pasado al revés
de lo que debió pasar, claro está.

Porque si no vivieramos aplastados
bajo ese "Novus ordo seclorum"
que nos acoquina como un huracan,
hubíese sido Putin el que hubiera tenido
que decir y declamar:
 
"Yo no me voy a reunir con el presidente de un país que, usando su NSA, ha delinquido contra la Ley Internacional, contra los Derechos Humanos de los ciudadanos del mundo en sus sagradas prerrogativas a mantener su privacidad y contra la inquebrabtable soberanía de los pueblos del mundo que ha sido fracturada y asaltada de forma tan piratesca, tan sistematica, ilegal e inmoral".
 
Pero de la manera que ha ocurrido es el Presidente del "Annuo Coepio"  ¡ el que parece ser el ofendido !, el que no se puede rebajar ante la ofensa que le han hecho de darle asilo político a alguíen que ha alertado al mundo con una transcendental verdad.
 
Increíble.
Increíble como trabaja éste "coitus per anum"
que nunca es "interruptus" ni con el presidente de Rusia...lo que nos dá una idea de cómo nos han acoquinado a todos.

                                     



 
 
 


LA MUERTE EN UN "MAÍTRE DE LA PENSÉE: Michel Foucault












"Una persona no es más que su relación con la verdad".
                                                                    Michel Foucault


El dos de Junio de 1984, Foucault perdió el conocimiento
en la cocina de su apartamento de Paris.
Los médicos le habían advertido que le quedaba poca vida.

Trabajaba febrilmente en completar
su 'Historia de la Sexualidad'.
Luchaba contra el dolor y la fatiga.
Había terminado dos volumenes y casi tenía concluido
el tercero. Fue entónces cuándo le vino el colapso.

Pero el "peor golpe" fue que "su mente empezaba a escapársele", escribió, a él, precisamente a él,
a un "maître de la pensée".
Fue llevado al hospital. Ya no volvería a casa.

A medida que pasaban los días, F. fue anclando su barco
en "el estado de debilidad y entrega que libera la bestia interior" , como escribió su amigo y compañero Guibert.

Su 'dramatis personae' evolucionó sobre uno de los aspectos mas paradójicos del ethos del filósofo:
su intrincado planteamiento personal para decir la verdad. 

F. hizo entónces algo que en rarísimas ocasiones había hecho: evocó su infancia, sus sueños, sus vicisitudes,
y pasó a palabras lo que parecían las verdades más profundas de sí mismo.  Hervé Guibert fue el depositario de todo ello.

Al igual que su obra, que fue el ejemplo de una "actitud límite" que se traslucia en una "crítica permanente de nosotros mismos", sus confesiones a Guibert tomaron éste mismo camino.

En las últimas conferencias que había dictado en el Collége de France --pocos meses antes-- ya se había planteado la pregunta: ¿por qué contar o decir la verdad?;  ¿cómo es que llegamos a sentirnos obligados a decir la verdad, especialmente la verdad sobre nosotros mismos?
(Indudablemente, sin una crítica permanente de nosotros mismos, ésto sería imposible)

"Si sé la verdad, voy a ser cambiado", dijo en 1982 en una entrevista. "Y quizás será salvado, o quizás moriré".
Y empezó a reírse.
"Pero me parece que en cualquier caso es lo mismo para mi". Pero no fue lo mismo, según atestiguó Gilbert.
Vislumbrar su final lo indujo a confesar, claro,
no sus pecados al confesor, sino a sacar a flote el iceberg dónde había navegado. Era la hora.

Y era la hora porque F. había llegado a ser una especie de moderno cínico arquetípico situado en la huella de Diogenes y sus seguidores. Estos héroes, míticos o reales, eran símbolos de una "concepción extremadamente radical" según la cual "una persona no es más que su relación con la verdad".
Esta era la relación que F. está ahora dispuesto a realizar.

"¿Por qué nos ocupamos de nosotros mismos?", se preguntaba F. en una de sus últimas entrevistas; "solo a través de la peocupación por la verdad".
F. culturaliza e historioriza éste tema, pero, al mismo tiempo, lo introduce en su ontología final como un corolario operativo que lo quiere aprovechar para responder y salvarse en la recta que ha entrado dónde ya no se puede volver atrás.

Era como una metología de auxilio al termino del viaje de testimoniar la verdad de su propia alma inundada de cárceles dónde estaban secuestrados los instintos animales que daban orígen --para tratar de escapar-- a una especie de chocante cinismo como si se sintiera condenado a crear belleza a partir tan sólo de la soledad, y no por amor y libertad.

Una noche, escribió Guibert, F. describió el placer que sentía imaginándose en una institución dónde la gente no va a morir, sino dónde sólo parece morir. "Todo sería espléndido" --manifestó Guibert que decía su amigo-- "con pinturas suntuosas y música suave". El lugar semejaría un hospital, pero oculta detrás de uno de los cuadros en la pared, al fondo de cada habitación, habría una puerta pequeña, un agujero para escapar. En el momento oportuno, el paciente, drogado con algúna sustancia placentera, se deslizaría detrás del cuadro y ¡presto!..."Y te irías fuera, desaparecerías, morirías a los ojos del mundo, y reaparecerías sin que nadie te viera al otro lado de la pared, en un patio trasero, sin valijas, sin nada en las manos, sin nombre, listo para inventarte tu nueva identidad"

Nunca dicen los amigos, pareció Foucault tan sereno como en las últimas semanas de su vida. Y nunca, informa Gilbert, había reído el filósofo de más buena gana y más auténticamente divertido que cuándo estaba muríendo, y contemplando, se podría imaginar, "la puerta que se abre en mi história"

Fue, realmente, la muerte de un genuino "Maítre de la Pensée,
un radical y objetivo entusiasta de la verdad
que terminó su travesía testimoniando
su auténtico status en el barco existencial.
  

Blog Archive