Monday, January 19, 2026
CATASTROFE FERROVIARIA EN ESPAÑA. MUCHAS CUESTIONES A LEVANTAR...
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A mi viejo,
ferroviario de la pura
y vieja cepa
del Madrid-Zaragoza-Alicante
(después conocida como RENFE),
imponentes máquinas a vapor,
carbón, agua y humo
que, gusanitos mecánicos,
corrían por los campos
a velocidad que,
en ciertos sitios,
hasta podíamos bajarnos
y subir de nuevo
para no perder el billete
que habíamos pagado;
y cuando paraba
el tren en los pueblos
subían los vendedores
de dulces, pasteles y golosinas
que los niños disfrutabamos;
cada pueblo con sus personajes,
con sus riquezas deambulando
con sus historias echas balsamos...
sin prisas, sin premuras,
sin reloj, sin candados,
como si no importara
cuándo salieramos
y cuándo llegaramos;
todo lineal y frontal
en traqueteos que acunaban
sones y cantos;
despues pitaba el tren
queriendo ser escuchado,
y subíamos la ventanilla
para que en nuestros ojos
no entrara la carbonilla
que volaba por los espacios;
y se hacían amistades
y hasta noviazgos,
relaciones trenazadas
que sobre el vagón
corrían sus rosarios,
sobre todo en la noche
cuándo todos adormilados
caíamos unos sobre los otros
(en aquellos tiempo
podíamo 'tocarnos')
y los descuidos cuidados
montaban sus presagios;
se compartía la comida
y se bebía lo que ofrecía
el vecindario...sin distancias,
sin pantallas ni cacharros;
y en cada estación
teníamos que esperar
al otro tren
para con él cruzarnos,
y una vez emparejados,
de una ventanilla a la otra
nos hablabamos y reíamos
porque cuándo
nos poníamos en marcha
no sabíamos quíen se movía
y quíen estaba parado,
¡hay que risa infantil
de aquellos tiempo dorados!,
ja, ja, ja...
y nos reíamos
unos de los otros,
confundidos y divertidos
de lo móvil y lo estático...
porque sólo había una vía,
una dirección, un camino
que el guarda-agujas guiaba
para que no chocaramos...
...Pero después llegaron
las prisas,
lo veloz,
las premuras,
la celeridad,
el progreso,
lo rápido....
a lo que tenemos
que adaptarnos...
¡y todo se nos fue al carajo!,
que el tiempo es oro
vendiendo, comprando, ganando...
y llegaron las máquinas diesel
y las eléctricas,
y nos fuímos meca-nizando,
robotizando, alienando,
por afuera y por dentro,
inconscientes y cándidos
de lo que estaba pasando,
porque lo que se premia
es el tecnificarnos, lo 'moderno',
para no quedemos catetos,
varados, estancados...
y que otros nos adelanten
y lleguen antes que nosotros
y perdamos la carrera
en la que nos mete el trajín
de lo ocurrente con el sello
de sus ángeles de fuegos
y colapsos que siempre
parecen encandilar
al ser humano...
porque nos dijeron
que asi sería mejor,
que asi llegaríamos antes
a nuestros destinos
y que también
regresaríamos rápidos;
ir y venir sin enterarnos,
sin disfrutar del paisaje,
de la luz,
del cielo,
de las nubes,
de las flores,
de las cosechas,
de los campos,
de los sembrados,
de los árboles
y de esas infinitas estampas
que desfilan ante nuestros ojos,
ciegos ya,
porque todo eso
nos lo han robado
en este viajar
que se ha tornado
un bruto ir-y-venir
sin sentido y desaforado
dónde ya no sabemos
ni cómo vamos,
ni dónde estamos,
y sólo importa
llegar cuántos antes
y regresar
de la misma manera
que vamos;
¿y para qué?,
nadie lo sabe,
ni lo preguntamos,
no cuestionar y hacer
lo que os mandamos
-nos dicen desde elo alto-,
hormigas sin antenas
que han perdido
el rumbo secuestrado,
todo para hoy estar
mejor que ayer
...¡y está pasando al revés!;
un desastre ya hecho
nuestra patología
de la normalidad
sin la cúal ya
no podemos funcionar...
y sin marcha atrás,
sin los moldes antiguos
que nos han robado
para ir a 300 k/h
y no ver ni sentir
los paísajes que cruzamos...
en la triste soledad
de los vagones de ahora
dónde cada cúal,
separado del otro
que está al lado,
en su celular atomizado,
nos da un desgarrador
mundo herido y descarrilado,
otra forma de accidente ferroviario
del cúal no hablan las noticias
porque ya es demasiado tarde
para soldar sus desgastadas vías...
--Le he mandado al viejo,
al mas allá,
lo que he escrito,
y me ha contestado:
"Estás abombao".
Y es verdad.
El viejo raramente se equivocaba.
...........................
Sobre el accidente.
Según los expertos el problema es siempre el tren o la vía (claro, no puede ser el cielo). Mi opinión. El tren siempre está comprobado y verificado antes de ponerlo en la vía. La vía del tren es otro asunto. El punto frágil de la via es que hay que soldar los tramos y está aislada y solitaria por los campos. Antes no (y de aqui los traqueteos del tren), cada tramo estaba separado del otro tramo dandole la perecisa y segura distancia (dos plaquetas bien atornilladas aseguraban esta constante separación) Bien.
(Yo cuándo tomo el tren siempre me pregunto quíenes cuídan las vías, la carretera por dónde vamos, porque nunca vemos a nadie en ellas trabajando; claro que si circulamos por ellas es imposible ver a nadie currelando. Yo cuándo tomo el tren no me preocupa el tren, pienso siempre en las vías sobre las que voy; lo mismo que cuando voy en el coche: no no me afecta el coche me afecta la carretera, voy atento a la carretera, a las vías por donde voy Debe ser la influencia del viejo)
Sigamos.
Esas soldaduras, como todo, tienen su duración; con la tecnología de hoy, naturalmente, las vías tienen un larguísimo tiempo de solidez, de lo contrario no se podría correr sobre ellas a 300 k/h, pero, repito, como todo tiene su tiempo operacional, las soldaduras también; lo que ocurre es, y aqui está la clave del asunto, que con un examen visual de las mismas, al no poderse detectar la más mínima separación entre ellas, podemos muy bien deducir que estan bien: pues no: lo único que puede apreciar la solidez, la seguridad de la soldadura de una vía sobre la cual pasa un tren a 300 k/h es, naturalmente, un sensor electrónico; tecnología hay para ello. ¿Cómo se logra llevar a cabo este menester?
No lo sé.
No soy un experto.
Tan sólo soy ingeniero técnico de minas,
gradio medio, hijo de ferroviario...
y de los que iban por tramos de vías separadas...
............................
Hemos preguntado:
Existen sensores electrónicos que detecten la calidad y la seguridad operativa de las soldaduras entre los tramos de vías de los trenes de alta velocidad?
Y esta es la respuesta:
Vista creada con IA
Sí, existen sensores y sistemas electrónicos avanzados que detectan la calidad y seguridad de las soldaduras y tramos de vía en trenes de alta velocidad, usando tecnologías como ultrasonidos, corrientes de Foucault (Eddy currents) y vibraciones, integradas en sistemas de inspección móvil (trenes/carros) y fijos para el mantenimiento
predictivo y la detección temprana de defectos en tiempo real.
--Según Pedro Sanchez en unas declaraciones hechas
en televisión, España es uno de los países del mundo,
después de China, con la mayor longitud de vías
de trenes de Alta Velocidad, 4.000 kilometros.
Obviamente, para que estos accidentes no vuelvan a
pasar se tendran que incrementar a lo largo de esos
4.000 kilómetros los mencionados sistemas de
inspección móvil (trenes/carros) y fijos para el
mantenimiento predictivo y la detección
temprana de defectos en tiempo real de las
soldaduras de esas vías de trenes de Alta Velocidad.
Hay MUCHISIMAS VIDAS EN JUEGO PARA NO
ATENDER A ESTA PERENTORIA NECESIDAD.
Porque aquí no vamos a 40 k/h
como iban los trenes de mi viejo
entre Huelva a Sevilla en
los tiempos del Franco ancestral:
aqui vamos en misiles hipersónicos
sobre SOLDADURAS
que hay muy bien que vigilar...
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