UNO, DOS, TRES, CUATRO, CINCO, SEIS, SIETE, OCHO, NUEVE, DIEZ...

UNO, DOS, TRES, CUATRO, CINCO, SEIS, SIETE, OCHO, NUEVE, DIEZ...
"EL CAPITALISMO NO ES NADA MÁS QUE UNA EMPRESA DE LADRONES COMUNES DISFRAZADA DE 'CIVILIZACION' QUE EXTENDIÓ, IMPERIALÍSTICAMENTE, A ESCALA GLOBAL, UN 'SISTEMA' (ECONÓMICO, POLÍTICO, IDEOLÓGICO Y SOCIAL) PARA LEGALIZAR Y LEGITIMAR CON LEYES UN ROBO MASIVO Y PLANETARIO DEL TRABAJO SOCIAL Y DE LOS RECURSOS NATURALES, ENMASCARADO DE 'ECONOMÍA MUNDIAL' ". Manuel Freytas



"UN SISTEMA ECONÓMICO CRUEL


AL QUE PRONTO HABRÁ

QUE CORTARLE EL CUELLO"

¡ QUÉ GRAN VERDAD !
PORQUE FUÉ ESE MISMO
SISTEMA ECONÓMICO CRUEL,
PRECISAMENTE,
¡ EL QUE LE CORTÓ EL CUELLO A ÉL !


Friday, September 25, 2009

POR QUÉ ASESINARON A FEDERICO GARCIA LORCA: "UN SISTEMA ECONÓMICO CRUEL AL QUE PRONTO HABRÁ QUE CORTARLE EL CUELLO", Y SU "DESGARRAMIENTO TRINO Y UNO"

¿Que alfiler de cactus breve asesina tu cristal?



"Yo nunca sere político. Yo soy revolucionario, porque no hay verdaderos poetas que no sean revolucionarios. ¿No lo crees tu así?. Pero político, ¡no lo seré nunca!"

"En éste momento dramatico del mundo, el artista debe llorar y reír con su pueblo. Hay que dejar el ramo de azucenas y meterse en el fango hasta la cintura para ayudar a los que buscan las azucenas."

"Yo siempre sere partidario de los que no tienen nada y hasta la tranquilidad de la nada se les niega".

"Se escribe en el teatro para el piso princigal y se quedan sin satisfacer la parte de butacas y los pisos del paraiso. Escribir para el piso principal es lo mas triste del mundo. El público que va a ver cosas queda defraudado. Y el público virgen, el público ingenuo, que es el pueblo, no comprende como se le habla de problemas despreciados por él en los patios de vecindad."




"Ahora estoy trabajando en una nueva comedia. Ya no será como las anteriores ... La verdad de la comedia es un problema religios y económico-social. El mundo esta detenido ante el hambre que asola a los pueblos. Mientras haya desequilibrio económico, el mundo no piensa. Yo lo tengo visto. Van dos hombres por la orilla de un río. Uno es rico, otro es pobre. Uno lleva la barriga llena, y el otro pone sucio el aire con sus bostezos. Y el rico dice: 'Oh, que barca mas linda se ve por el agua! Mire, mire usted, el lirio que florece en la orilla'. Y el pobre reza: 'Tengo hambre, no veo nada. Tengo hambre, mucha ham­bre. ¡Natural!. El día en que el hambre desaparezca, va a producirse en el mundo la explosión espiritual mas grande que jamas conoció la Humanidad. Nunca jamás se podran figurar los hombres la alegría que estallará el día de la Gran Revolución.  ¿Verdad que te estoy hablando en socialista puro?"

"Toda mi infancia es pueblo. Pastores, campos, cielo, soledad. Sen­cillez en suma. Yo me sorprendo mucho cuando creen que esas cosas que hay en mis obras son atrevimientos míos, audacias de poeta. No. Son detalles auténticos, que a mucha gente le parecen raros porque es raro también acercarse a la vida con esta actitud tan simple y tan poco practica: ver y oir.  ¡Una cosa fácil!  ¿Eh?"



"Yo puedo estarme contemplando una sierra durante un cuarto de hora; pero en seguida corro a hablar con el pastor o el leñador de esa sierra. Luego, al escribir, recuerda uno estos diálogos y surge la expresión popular auténtica. Yo tengo un gran archivo en los recuerdos de mi niñez de oir hablar a la gente. Es la memoria poética y a ella me atengo."


"Hay que trabajar, trabajar —recalca el poeta—. Trabajar y ayudar al que lo merece. Trabajar aunque a veces piense uno que realiza un esfuerzo inútil. Trabajar como una forma de protesta. Porque el impulso de uno sería gritar todos los días al despertar en un mundo lleno de in­justicias y miserias de todo orden: ¡Protesto! ¡Protesto! ¡Protesto!"



"Esta risa de hoy es mi risa de ayer, mi risa de infancia y de campo, mi risa silvestre, que yo defenderé siempre, siempre, hasta que me muera".

"... Yo espero para el teatro la llegada de la luz de arriba siempre. En cuanto los de arriba bajen al patio de butacas, todo estará resuelto."

"En este mundo yo siempre sere partidario de los pobres...de los que no tienen nada y hasta la tranquilidad de la nada se les niega. Nosotros, me refiero a los hombres de significación intelectual y educados en el ambiente medio de las clases que podemos llamar acomodadas, estamos llamados al sacrificio. Aceptémoslo. En el mundo ya no luchan fuerzas humanas, sino teluricas. A mi me ponen en una balanza el resultado de esta lucha: aqui, tu dolor y tu sacrificio, y aqui la justicia para todos, aún con la angustia del transito hacia un fúturo que se presiente, pero que se desconoce, y descargo el puño con toda mi fuerza en este últi­mo platillo".

"Es aquí dónde yo he tenido una idea clara de lo que es una muchedumbre luchando por el dinero."  (Su experiencia en New York)

"El Senegal con máquinas"  (Nueva York)
 
"No preguntarme nada. He visto que las cosas cuando buscan su pulso encuentran su vacío. Hay un dolor de huecos por el aire sin gente y en mis ojos criaturas vestidas ¡sin desnudo! "
 
"En nuestra época, el poeta ha de abrirse las venas para los demás"
 
"Todo se ha roto en el mundo.
No queda más que silencio".
 
Se fija en las decoraciones de claustros e iglesias y piensa en los que ejecutaron estas obras:


"... Eran gentes del pueblo, y por lo tanto oprimidos por la nobleza y el clero... por eso cuando con sus manos callosas tomaron el lápiz y el cincel lo hicieron con toda la rabia y con toda intención perversa contra aquellos de que eran esclavos".

Describe un hospicio de Galicia:

Quizá algún día, teniendo lástima de los pobres niños hambrien-tos y de las graves injusticias sociales se derrumbe con fuerza sobre alguna comisión de beneficencia municipal donde abundan tanto los bandidos de levita y aplastandoles haga una hermosa tortilla de las que tanta falta hacen en Espana... Un hospicio... Pone en el corazón un deseo inmenso de llorar y una ansia for­midable de igualdad..."

Mas importante aun, toda la obra testimonia una marcada conciencia social. Surge hasta en los lugares mas imprevistos. El Lorca conferenciante discurre sobre las canciones de cuna:

"Son las pobres mujeres las que dan a los hijos éste pan melan-cólico y son ellas las que lo llevan a las casas ricas. El niño rico tiene la nana de la mujer pobre, que le dá al mismo tiempo, en su candida leche silvestre, la médula del país. Estas nodrizas, juntamente con las criadas y otras sirvientas más humildes, están realizando hace mucho tiempo la importantísima labor de llevar el romance, la canci6n y el cuento a la casa de los aristócratas y los burgueses. Los niños ricos saben de Gerineldo, de Don Bernardo, de Tamar, de los amantes de Teruel, gracias a estas admirables criadas y nodrizas que bajan de los montes o vienen a lo largo de nuestros ríos para darnos la primera lección de história de España y poner en nuestra carne el sello áspero de la divisa ibérica: "Sólo estás y sólo vivirás."

Para el, las gente de los pueblos y de los campos es depositaria de cultura tradicional; la aristocracia y otras clases dominantes, salvo contadas excepciones, solo las menciona con desprecio.


"España está en todo tiempo movida por el duende, como país de música y danza milenaria. . . como país de muerte, como país abierto a la muerte.

En todos los países la muerte es un fín. Llega y se corren las cortinas. En España, no. En España se levantan... Un muerto en España esta mas vivo como muerto que en ningún otro sítio del mundo: híere su perfíl como el filo de una navaja barbera. El chiste sobre la muerte y su contemplación silenciosa son familiares a los españoles."

"El tiempo va sobre el sueño
hundido hasta los cabellos.
Ayer y nañana comen
oscuras flores de duelo"

"La verdadera lucha es con el duende"

"Los grandes artistas del Sur de España...
...saben que no es posible ninguna emoción
sin la llegada del duende"

"¡Que esfuerzo!
¡Que esfuerzo del caballo por ser perro!
¡Que esfuerzo del perro por ser golondrina!
¡Que esfuerzo de la golondrina por ser abeja!
¡Que esfuerzo de la abeja por ser caballo!"
¡Que esfuerzo del antropoide por ser humano!

"Otro día
veremos la resurrección de las mariposas disecadas"

"¡Que no baíle el Papa!
¡No, que no baíle el Papal!
Ni el Rey,

ni el millonario de dientes azules,
ni las bailarinas secas de las catedrales,
ni constructores, ni esmeraldas,
ni locos, ni sodomitas.
Sólo este mascarón,
éste mascaron de vieja escarlatina,
¡sólo éste mascarón!


"Que ya las cobras silbaran por los últimos pisos,
que ya las ortigas estremeceran patios y terrazas,
que ya la Bolsa sera una píramide de musgo,
que ya vendrán lianas después de los fusiles
y muy pronto, muy pronto, muy pronto.
¡Ay, Wall Street!"

"Yo denuncio a toda la gente
que ignora la otra mitad,
la mitad irredimible...
...Os escupo a la cara"
 

"La elipse de un grito
va de monte
a monte."


"Oye, hijo mio, el silencio.
Es un silencio ondulado,
un silencio,
donde resbalan valles y ecos
y que inclina las frentes
hacia el suelo."

"Muchedumbre de solitarios ensimismados"   (Los USA)

"¡Oh, sálvaje Norteamerica, oh, impúdica!
¡Oh, sálvaje!
Tendida en la frontera de la nieve."

"Un sistema económico cruel
al que pronto habra que cortarle el cuello"





Lorca en N.Y.: Perspectiva urbana y autoretrato


Esta civilización ha fracasado. El sueño de Whitman de una América idílica y fábril se ha derrumbado de manera estrepitosa
                                                           
                     ................................................................

."...Todo el poderoso tirón télurico y nocturno de Andalucía, hemos escrito anteriormente en este libro, y hemos dicho que Andalucía, entre tanta luz, vive de la sombra. Pero todos los conceptos son conceptos de ida y vuelta y todas las verdades deben examinarse del derecho y del revés. Andalucía es trágica, en efecto. Pero, sobre todo, la Andalucía de Federico. Federico es el gran trágico que ve así Andalucía. No la falsea, por supuesto, mas proyecta sobre ella su propio sentir, o bien es su receptividad para lo trágico la que le empapa de un intraandalucísmo que había quedado inédito en otros poetas.... Y la clave es el propio Federico. El drama es él, está en él. Esa verdad le ha sido dada sólo a él, o él la ha hecho verdadera (porque las verdades no lo son hasta que alguién las piensa y las siente).  Luego todo este juego con la muerte del 'Poema del canle jondo' no es mero paisajísmo estetícista, sino expresión de un hombre que ha utilizado la tierra 'como metáfora para decir su secreto'...Lorca es un porta 'con la tierra a la cintura'. Empantanados siempre en todos los subsuelos de la naturaleza y el ser."

"...Empantanado en todos los subsuelos de la vida y el ser. No es una mera frase literaria, aunque bien se que tampoco se corresponde exactamente con la biografía externa del poeta. Ni falta que hace. Somos tan superficiales, tan vanos, que casi nunca diferenciamos una conducta de una vida. ¿Que sabemos nosotros de la vida interna de Lorca, de su metal último y mas yerdadero?.  Solamente— y no es poco— lo que nos revela en su obra, y su obra es, irrefutablemente, la de un alma que gravita, no la de un alma que levita. En cuanto a la conducta, simple itinerario de esa pura exterioridad que, a pesar de todo, es la vida, tampoco esta tan clara como para que podamos llevarnos las manos a la cabeza de alcornoques cuando se nos hace pensar en Lorca como poeta maldito. El que su biografía no corresponda exactamente a lo que se entiende por «poeta maldito», a lo que la literatura burguesa ha entendido por tal, es cosa que aqui no importa, pués llamo a Lorca maldito en función de su emparentamiento, cada vez mas hondo y consciente o inconsciente, con las que convendremos en llamar fuerzas del mal, y no en función de una conducta de contínua calaverada a la manera romántica: ajenjo y tiros entre Rimbaud y Verlaine. Aunque, para el gusto de los comidos por el morbo y de los críticos a ojo, también podrían obtenerse de la biografía del granadino algunos pormenores—sempiterno equivoco sexual, muerte trágica que lo convierte en martir de una sociedad, como todos los malditos lo han sido—muy significativos para ilustrar nuestra teoría."



"Pero preferimos quedarnos en esta e ignorar aquellos. Y la clave de tal teoría—sobre la que es preciso volver contínuamente, pues solo de elucidarla (de elucidar el alma de Federico) se trata aqui—se centra en el desdoblamiento de la personalidad del poeta, desdoblamiento producido paulatina o repentinamente, pero en todo caso con la necesaria precocidad, como queda probado en su inestimable y nunca bien estimada conferencia sobre el duende, donde, como vimos, hace proposito claro de despertar al subconsciente siempre que sea necesario, acudiendo a «las ultimas habitaciones de la san-gre», porque solo del subconsciente puede obtener la materia prima para su obra. (Y quiza tambien para : nutrir su vida.)"


"Este voluntario o involuntario desdoblamiento de la
personalidad en consciencia y subconsciencia, al hacerse crónico o producirse de modo intermitente, crea una tensión contínua en esa personalidad, que será ya por siempre una personalidad desgarrada. El desgarrón de Federico en persona es triple: desgarron sexual, desgarrón psicológico, desgarrón moral."


"El desgarrón sexual se produce al haber dado paso, desde el subconsciente, a las apetencias mas secretas del eros. Decía el doctor Marañon que todo hombre lleva en la sangre un fantasma de mujer, y viceversa. Esto, que se refiere exclusivamente a las hormonas y su equilibrio bisexual en la criatura humana, es igualmente aplicable a lo psicológico. Aunque ni siquiera se hace necesaria tal traslación. Hay a quienes el fantasma se les presenta de forma corporea, acucíante. Estos seres viviran ya siempre desgarrados por su bipolaridad sexual, por su bisexualidad, ejercida o no. Es, me parece, el caso de Garcia Lorca. Dejando aparte su personal peripecia eró­tica, lo que en su obra hemos llamado «minimizacion y primor» , viene a denunciar al fantasma de lo femenino. La temática sexual de Lorca, obsesiva y perdurable, tan frecuente en cantar las gracias femeninas como las masculinas (aunque, en este ultimo caso, casi siempre por boca de mujer), evidencia su desgarramiento sexual, que el sublima literariamente, dando lugar a lo que hemos llamado su pansexualismo. Bien entendido que este pansexualismo no es solo literario, sino muy real,  y el origen, quiza de su extraordinaria receptividad humana y artistica."


"El desgarrón psicológico se produce entre la realidad y el sueño. El comercio contínuo con el subconsciente, que en los sueños se enseñorea del ser, ha habituado al poeta a vivir cerca o dentro de ese mundo, bien por exigencia secreta, bien por necesidad o proclividad artística. Garcia Lorca, tan eficaz, tan plástico para recoger y resumir la realidad externa, compagina estas cualidades con una misteriosa proclividad hacia lo onírico, y las compagina a veces dentro de un mismo poema".


"Este desgarrón, que mantiene la psíque perpetuamente alucinada, no es solo un vagar por regiones intermedias, sino que adquiere carácter trágico, angustiado, pues de lo que se trata, ciertamente, no es tanto de la dualidad realidad-sueño como de la dualidad vida-muerte. La certidumbre mas honda y secreta que el hombre lleva en sí mismo es la de la muerte, la de su muerte, y esta certidumbre, por acallada (el hablar contínuamente de ella no supone sino la forma mas exasperada de acallarla), emerge en las aguas del sueño ineluctablemente."


"Vivir asiduamente el mundo de los sueños supone dcjarse atra-par una y otra vez por el monstruo de las profundidades, por la negra certidumbre de la muerte. La muerte aflora siempre a los poemas sonámbulos de Federico (muchos mas que su famoso Romance)."


"Tal asiduidad con la muerte y con el sueño llega a reteñir la realidad o a contrastarla desventajosamente, de modo que podemos ir siguiendo progresivamente en la obra de Federico esta crecida lenta e inexorable de las aguas del sueño y de la muerte por las laderas de la vida."


"El desgarrón moral se produce entre el Bien y el Mal, naturalmente. Porque la moral es una adquisición men­tal, racional. Y porque la moral, que cuando trata de parecer profunda, toma del subconsciente aquello que puede presentarse como positivo, tiene, en verdad, una actitud radical de defensa y negación ante lo subconsciente, por la poderosa razón de que aquí, en el subconsciente, sitúa el reino infernal del demonio y el Mal.  ¿Dónde, si no?  Mas cuando el subconsciente vive despierto en un hombre—y ya se que 'despierto' no es la palabra, pues un subconsciente despierto dejaría de ser subconscien­te—, cuando el alter ego vive actuante en el ser, las nociones morales estan en peligro, entran contínuamente en situaciones insolubles y, lo que es peor, se manifiesta tan parciales, escasas, ya que hay todo un hemisferio en sombra que nunca podran colonizar; solo clausurar. Ya hemos visto cuan pronto abandonan a Garcia Lorca sus nociones morales heredadas, familiares, pero un sentido de moral natural subsistira en él siempre, pues el Bien no desaparece nunca de una conciencia, siquiera subsista solamente como punto de referencia antípoda del Mal —no sé si el fenómeno a la inversa se dá en los santos—, de modo que el desgarrón entre el Mal y el Bien existe en Lorca, aunque sea mucho menos intenso y doloroso, —y nada actuante—que el desgarrón psicológico y el desgarrón sexual."


"En estos tres desgarros podemos cifrar los multiples estragos que acarrea un desdoblamiento de personalidad. Garcia Lorca vivio intensamente ese desgarramiento trino y uno, ese desdoblamiento de personalidad que, paradójicamente, le personifica."

("Lorca, Poeta Maldito", Francisco Umbral)









AFGANISTAN, LA VERDADERA HISTORIA





WORKERS VANGUARD,  September 6



Afghanistan and Soviet Intervention



For much of the reformist left, support for the Democratic Party at home and for anti-Communism abroad have been defining features. With few exceptions, these reformist “socialists” all howled with the imperialists in demanding Soviet troops out of Afghanistan in the 1980s.

Washington started funneling arms to Islamic mujahedin (holy warriors) from the moment the Soviet-allied People’s Democratic Party of Afghanistan (PDPA) came to power in April 1978. As modernizing left-nationalists, the PDPA attempted to implement a program for redistributing land, lowering the bride price, educating women and freeing them from the burqa. In the context of backward, benighted Afghanistan, these relatively modest reforms were nothing short of revolutionary. When the huge Islamic hierarchy launched a fierce insurgency, the Soviet Union intervened in December 1979 after repeated requests by the embattled PDPA regime. Beginning with Democrat Jimmy Carter and continuing under Republican Ronald Reagan, the U.S. seized on the Red Army intervention to launch a renewed anti-Soviet offensive (Cold War II), in particular waging a proxy war aimed at killing Soviet soldiers and officers in Afghanistan.

For Marxists, there was no question which side working people and the oppressed the world over had in this conflict. The threat of a CIA-backed Islamic takeover on the USSR’s southern flank posed pointblank the need for unconditional military defense of the Soviet Union, a bureaucratically degenerated workers state. Moreover, the Soviet military intervention opened the possibility of social liberation for the Afghan masses, particularly women. We Trotskyists proclaimed: Hail Red Army! Extend social gains of October Revolution to Afghan peoples!


In contrast, the ISO and its then-parent group in Britain, Tony Cliff’s Socialist Workers Party, demanded: “Troops Out of Afghanistan!” (Socialist Worker [Britain], 12 January 1980). The Maoist RCP likewise condemned the Soviet intervention. To justify siding with the reactionary mujahedin and their imperialist patrons, the reformist left invoked the lie of “poor little Afghanistan” and screamed about the national rights of the country being trampled by “Soviet imperialism.” In fact, even if Afghanistan were a nation, the question of its national self-determination would have been subordinated to the overriding class and social questions—i.e., defense of the Soviet Union as well as the struggle for women’s rights and social progress in Afghanistan.


However, Afghanistan is not a nation but rather a patchwork of tribes and peoples, with a minuscule proletariat. There weren’t sufficient internal class forces to sustain the PDPA’s reforms, let alone a social revolution. Soviet military intervention, however, posed the overthrow of the landlords, tribal warlords and mullahs that dominated Afghan society and perpetuated its backwardness. The social progress potentially open to the Afghan peoples was visible in the stark contrast between Afghanistan’s impoverished backwardness and the huge advances in living standards, education and women’s rights just to the north in Soviet Central Asia, which once looked much like Afghanistan.


Under the Soviet military umbrella, the Afghan government began mass literacy campaigns and provided medical care. Over 300,000 peasants received land. By the late 1980s, half of all university students in Afghanistan were women, and women made up 40 percent of the country’s doctors, 70 percent of its teachers, and 30 percent of its civil servants. Women in the workforce had increased 50-fold, and 15,000 women served as soldiers and commanders in the Afghan army. The London Guardian online (30 September 2001) quoted Saira Noorani, a woman surgeon who left Kabul in 2001: “‘Life was good under the Soviets,’ Saira said. ‘Every girl could go to high school and university. We could go wherever we wanted and wear what we liked’.” She also said: “Since then everything has been a long dark night.”

Afghanistan and American Intervention


In a campaign to militarily and economically bleed the Soviet Union in Afghanistan, the U.S. launched the largest CIA covert operation in history. But the Red Army was not defeated militarily in Afghanistan. A prominent commander of the Soviet Army in Afghanistan, Major General Alexander Liakhovsky, asserted in his book, Afghan: Tragedy and Valor (1995): “During the period of the ‘Afghan war’ they [Soviet soldiers] never once retreated and never surrendered their positions.” He added: “They did much for the good of the Afghan people in carrying out their peacekeeping functions (they provided medical aid to the population; they built roads, schools and hospitals; they provided humanitarian aid and so forth). For many long years, for example, they preserved from destruction Kabul and other major cities, which, as I have already stated, after the mujahedin came to power were reduced to battlefield arenas and now lie in ruins.”

It is not just this former Soviet general who recognizes that the Red Army was not militarily defeated. Even on the eve of the Soviet withdrawal, a writer for Soldier of Fortune magazine noted that the Soviet army could “still go wherever it wants to go in Afghanistan” (quoted in Diego Cordovez and Selig S. Harrison, Out of Afghanistan [1995]).


The Soviet withdrawal in 1988-89 was a political betrayal by the Stalinist bureaucracy under Mikhail Gorbachev, opening the door to capitalist counterrevolution in the USSR itself in 1991-92. The Soviet intervention cut against the grain of the nationalist Stalinist dogma of “socialism in one country.” Gorbachev’s betrayal flowed from the whole outlook of the Stalinist bureaucracy, which subordinated the interests of the international proletariat in an attempt to defend its own privileged position as a parasitic layer resting on the collectivized economy, thus undermining the defense of the Soviet workers state itself. We fought for a proletarian political revolution to oust the Stalinist bureaucracy and return the Soviet Union to the Bolshevik internationalism of Lenin and Trotsky. We warned from the outset that the Kremlin bureaucracy, in its quest for “peaceful coexistence” with U.S. imperialism, might cut a deal at the expense of the Afghan peoples.


After the Soviet withdrawal, the Afghan government fought on valiantly for three years. The Partisan Defense Committee—a legal and social defense organization associated with the Spartacist League— wrote to the PDPA government in 1989 offering “to organize an international brigade to fight to the death” against the forces of Islamic reaction. When that offer was turned down, the PDC, at the request of the Afghan government, launched an international fund drive to aid civilian victims of the mujahedin siege of Jalalabad, raising over $44,000.


When the mujahedin finally took Kabul in 1992, re-enslaving Afghan women, the various tribally based mujahedin militias carried out a vengeful war of mass murder, torture and rape of rival ethnic populations, which left at least 50,000 people dead in Kabul alone. The Taliban, recruiting from the historically dominant Pashtun ethnic population, emerged as the strongest of the mujahedin factions. Backed by the Pakistani government and supported by U.S. imperialism, the Taliban came to power in 1996.

The 2001 U.S. invasion that drove the Pashtun-based Taliban fundamentalists from power installed in its place a regime based largely on the coalition of former Islamic mujahedin militias—Tajik, Uzbek, and Hazara—grouped in the Northern Alliance. Karzai was chosen by the U.S. as the Pashtun figurehead, while Northern Alliance warlords, mainly Tajik, filled key security and military posts. This remains, more or less, the reactionary regime overseen by the U.S. today. Karzai’s vice presidential running mate in the recent election, Muhammad Fahim, is one of the biggest drug lords in the country, while another of his supporters, Abdul Rasul Sayyaf, was notorious for cutting off women’s breasts (Libération, 20 August). For his part, Abdullah Abdullah, a former foreign minister under Karzai, was once an aid to Tajik mujahedin leader Ahmed Shah Massoud, a butcher who in 1993 ordered the massacre of hundreds of Hazara men, women and children, and destroyed the Hazara neighborhood in Kabul, killing up to one thousand more.



While cynically decrying the plight of women under the deposed Taliban regime, Afghanistan’s U.S. overseers brokered a constitution in 2004 that effectively enshrined Islamic sharia law. Today, the average life expectancy for Afghan women, as well as men, is 44 years (24 years below the world average for women) and the literacy rate is 12.6 percent. Women are still forced to wear the head-to-toe burqa in public. According to the Afghan Education Ministry, as of early summer at least 478 schools, mostly for girls, had been destroyed, damaged or threatened out of existence by Islamist terror.

The U.S. fights its “war on terror” in order to impose its will on oppressed peoples around the world. The horrors produced by U.S. imperialism’s “holy war” against the Soviet Union in Afghanistan, as well as the present occupation of the country, show once again that the capitalist system is a barrier to social progress and a breeding ground for barbaric reaction.

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