UNO, DOS, TRES, CUATRO, CINCO, SEIS, SIETE, OCHO, NUEVE, DIEZ...

UNO, DOS, TRES, CUATRO, CINCO, SEIS, SIETE, OCHO, NUEVE, DIEZ...
"EL CAPITALISMO NO ES NADA MÁS QUE UNA EMPRESA DE LADRONES COMUNES DISFRAZADA DE 'CIVILIZACION' QUE EXTENDIÓ, IMPERIALÍSTICAMENTE, A ESCALA GLOBAL, UN 'SISTEMA' (ECONÓMICO, POLÍTICO, IDEOLÓGICO Y SOCIAL) PARA LEGALIZAR Y LEGITIMAR CON LEYES UN ROBO MASIVO Y PLANETARIO DEL TRABAJO SOCIAL Y DE LOS RECURSOS NATURALES, ENMASCARADO DE 'ECONOMÍA MUNDIAL' ". Manuel Freytas



"UN SISTEMA ECONÓMICO CRUEL


AL QUE PRONTO HABRÁ

QUE CORTARLE EL CUELLO"

¡ QUÉ GRAN VERDAD !
PORQUE FUÉ ESE MISMO
SISTEMA ECONÓMICO CRUEL,
PRECISAMENTE,
¡ EL QUE LE CORTÓ EL CUELLO A ÉL !


Tuesday, July 1, 2014

EL ABSURDO ES EL HOMBRE MISMO:

                     

El absurdo es el hombre mismo:
afuera de nosotros mismos
no existe el absurdo.

Es nuestra más "sui generis" creación al acarrear
en la anomalía (Erich Fromm) de nuestras entretelas filogéneticas
la Contradictio in adjecto
y la Contradictio in terminis,
hermanas gemelas
de nuestro modus operandi existencial,
lo cúal se puede maquillar con la Razón
con el pensamiento mágico,
con la huída nihilista,
con el nirvana monástico,
con la indiferencia,
o con el obelisco del ego,
pero el absurdum permanece inalterable, inamovible:
el 'aparecer' y el 'desaparecer'
por arte de birlibirloque
--como los humanos lo interpretamos,
lo sentimos y lo padecemos--
(Lo único que aqui cambia
es la expresión hermenéutica cultural-histórica
que adoptemos)

Todo ser creado por la Naturaleza
y arrojado después afuera de Ella
es un Reductio ad absurdum
 
Y ésto se lo han callado
Kafka
Camus
Sartre
Sábato
Ionesco
Beckett
Adamov
Malraux
Simone de Boauvoir
...y Pedrito Fernandez,
que somos todos.
 
Según Camus
el absurdo es un divorcio entre el hombre y su vida,
entre el actor y su decorado.
 
¡Esto si que es absurdo
porque ese mismo decorado
se lo ha creado, precisamente, ese mismo actor
con la interpretacion del  mismo!
Entónces, ¿cómo puede haber un divorcio
entre el creador y su creación
--la creación de su interpretación--?
Imposible
¡El decorado es él mismo!
 
El Homo absurdus nace
en el mismo instante
que nace la anomalía del "Homo sapiens".
El hombre es, de "per se", el absurdo mismo:
la Enajenación de la Naturaleza:
Somos Ríos sin Mar,
aguas que se extraviaron
y no pudieron desembocar.

Es cuándo nos aprehendemos a nosotros mismos
                                ubicando ontológicamente
al absurdo --la enajenación--endógenemante,
es decir, en  nuestro 'secundum quod homo',
en nuestro 'modo de ser humanos',
cuándo nos acercamos a la conciencia  
que postula el Budismo Zen:
 
"Hace falta un dedo para señalar la luna,
pero, ¡ay, de aquellos!
que confundan el dedo con la luna"

A lo único que podemos optar 
es a evitar esa confusión,
porque señalar tenemos que señalar.

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