IRÁN. Mojtaba Jamenei responde así a las nuevas amenazas de los 'Hostis Humani Generis', los Enemigos del Género Humano (llamados, eufemísticamente, U.S.A.)
Y finalmente advierte:
--"No más treguas. No hay negociaciones. Es la victoria o el martirio"
--"Si volvéis, volvemos. Y Dios está con nosotros”.
Informes aseguran que hay hasta 10.000 misiles listos para objetivos mayores.
:::::::::::::::::::::::::::::
Para Michel Foucault, la revolución iraní (contra el Sha, el títere del imperialismo) fue "uno de los mayores estallidos populares de la historia humana"
(Richard Cottam, "Inside Revolutionary Iran" en R. K. Ramazani, ed., Iran's Revolution (Bloomington, Indiana, 1990), pag.3)
La predisposición de Foucault a la revolución iraní hay que hermeneutizarla como admisión legítima de la realización de la justicia popular empujada a tales extremos por la monstruosa represión del régimen del Sha (instalado por la Unión de Sátrapas Americanos y Asso.) que se apoyaba en su temida SAVAK, una policía secreta (montada poa la CIA) famosa por su crueldad y el uso que hacia de la sistémica tortura.
Lenta e inexorablemente, a medida que más y más personas sufrían la muerte de un familiar o de un amigo, los iraníes se vieron convertidos en una solidaria comunidad de dolor en la cúal los días de duelo se transformaban en oportunas ocasiones para violentas protestas que se afirmaban en la creciente disposición a morir en un númeo cada vez mayor de gentes; era como una reacción en cadena de un colosal levantamiento colectivo que se iba retroalimentando a sí mismo en la misma medida que el brutal régimen cargaba contra las protestas.
Lleno de curiosidad, Foucault le sugirió (al periodico milanés, el Corriere della Sera), que lo enviran alli a reunir información para una serie de ensayos y reportajes.
Pero también veía la oportunidad que se le presentaba de visitar Iran como una parte de su prolongado esfuerzo por ir redifiniendo su vocación intelectal para irla alimentando con las enseñanzas in situ que estas situaciones al límite dónde los pueblos forjan sus historias y sus destinos frente al poder dominante que los doblega.
"Estaba pensando que era un función que debe desempeñar el intelectual" para explicar su interés en lo que ocurría en Iran: "ir a ver lo que realmente esta sucediendo, y no tanto referirse a lo que acontece afuera sin estar informado de un modo que sea preciso, cuidadoso y, en la medida de lo posible, generoso" (1)
En estas coyunturas, los editores del Corriere della Sera accedieron a enviarlo a Iran. Y asi, en septiembre de 1978, Foucault se encontró camino de Iran para averiguar por sí mismo acerca de una rebelión que ya tenía asombrados a la mayoria de los observadores por su duracion, alcance y creciente fortaleza que repercutía en todos los foros internacionales.
Aterrizó poco despues de que la revuelta alcanzara un nuevo climax, producto de la masacre del famoso "Viernes Negro" (8 de septiembre, 1978) dónde murieron miles de manifestantes en las calles de Teheran, suceso que transformo a la mayoría de los iraníes de espectadores pasivos en activos revolucionarios.
En el tercer despacho al Corriere della Sera que se publico el 8 de octubre, 1978, escribió: "EL chiísmo si, se enfrenta con un poder establecido, arma a sus fieles con una impaciencia implacable y les inspira un ardor simultaneamente político y religioso" (3)
Una y otra vez insistia en que los religiosos opositores del Sha no eran, como los solían retratar en los medios occidentales, unos "fanaticos". Los mullah le parecían válidos megafónos de la volutad popular que amplificaban "la ira y aspiraciones de la comunidad". Creía que el objetivo de establecer un nuevo gobierno islámico contenia la promesa de una forma nueva de "espiritualidad política", desconocida en occidente "desde el Renacimiento y las grandes crisis de la cristiandad". (4)
https://sisifocansado.blogspot.com/2025/05/michel-foucault-maitre-penser-en-iran.html




%20MASACRE.jpg)