...Y un día
llegó el Viento
y se lo llevó Todo,
Todo...
La carretera,
la iglesia,
y el mochuelo
que cantaba
en el Árbol Gordo...
Todo...
Y me quedé
a la interperie de un mundo
que se lo come Todo,
Todo...
y a esas tres niñas
que quedaron petrificadas
mirando al mochuelo
que nunca más volvió
a cantar en el Árbol Gordo...
Cada vez que regreso,
ya entre bloques de pisos
que destruyen el alma
y los recuerdos,
me acerco a ellas
para ver también volar
al mochuelo
que nunca más regresará
al Arbol Gordo...
y mirar el espejismo
de la iglesia
y de la carretara
que nos llevó jejos,
muy lejos,
como el Viento
que se lo lleva Todo,
Todo...

