Originalmente publicado:
Friday, March 31, 2017.
Me lo he encontrado
en la lista de los más leídos:
'cada vez es más dificil morirse';
Qué es esto?, me pregunté;
porque llevo escritos miles
y no tenía ni la menor idea
de lo que decía...
Lo leo...¡y me jarto reí...!...
Porque somos una especie
muy divertida de monos-vestidos...
Y al respecto siempre me acuerdo
de lo que dice E. Fromm de nosotros
al psicoanalizarnos en su 'Psicoanalisis
de la Sociedad Contemporanea:
"una anomalia, un capricho de universo"
Y sólo una ano-malia y un capricho del universo
puede escribir esto; y ahí va:
Sí.
Cada vez es más difícil morirse.
¡Cómo nos prolongan y nos complican hoy en día
el camino hacia la muerte que tenía que ser,
como siempre lo ha sido,
libre y expedito, sin muros ni tabiques...!
Y no es porque lo hagan por consideración
y amor hacia nosotros,
sino porque en ello descubrieron
otro gran Negocio.
Medicinas
Píldoras
Inyecciones
Análisis
Exámenes
Operaciones
Tratamiento
Ejercicios físicos...
Es difícil escaparse...
Yo llevo tratando de morirme hace tiempo
y aún no lo he logrado.
No me dejan.
Hasta el suicida lo tiene difícil.
Hay centros, asociaciones y oficinas
a las cuales se puede llamar pidiéndo ayuda
para no llevar a cabo lo que se quiere realizar.
¡Señor, dejad a cada cúal que tome
en sus propias manos
la responsabilidad de su existencia!
Después, la trágica ironía es que esos mismos
que montan éstos centros y asociaciones
para impedir el suicidio
se van al Oriente Medio
--o a cualquier parte--
y "suicidan" allí a millones de personas.
Paradojas y más paradojas...
(Al respecto hemos llegado a la conclusión
de que el perfecto suicidio es el que se lleva
a cabo "por muerte natural" -engañamos al
forense y a la más competente autoridad-)
Y lo pero es que,
como 'yo soy yo y mis circunstancias'...
¡ahora soy yo mismo,
por mimesis tabular del medio,
el que se levanta todos éstos impedimientos
para no morir yendo puntualmente
al médico para hacerme más complicado
el libre camino hacia mi muerte
Y acaba uno yendo contra sus propios intereses,
contra ese principio de Nirvana,
fin, meta y gloria de toda orgánica esperanza.
Y para más cúmulos de adversidades,
cuando ya creemos estar cerca de morir
y estamos a punto de experimentar
a cuerpo limpio
la grandeza de esa extraordinaria experiencia,
nos empiezan a dar megunjes,
tranquilizantes, pastillas y morfina,
para que no molestemos
a los que se quedan aquí,
y estiramos la pata como zombis
sin poder vivir y sentir la ontológica
profundidad vivencial de esos interesantes
y metaculturales momentos de la partida...
Pero aquí no termina la cosa,
porque no solamente
cada vez es más difícil morirse
...¡cada vez también es más difícil vivir!
O sea: ni al vivir ni al morir
nos dejan en paz...!
Nos tienen encerrados
en un mortífero cul-de-sac:
no nos facilitan los necesarios medios
ni para existir ni para morir
Entónces:
¿Qué es lo que realmente
nos dejan hacer éstos canallas?
...Que se pongan de acuerdo
y que, por lo menos,
nos dejen hacer una de esas dos cosas, ¿no?
...Que se pongan de acuerdo
y que, por lo menos,
nos dejen hacer una de esas dos cosas, ¿no?
