Soy de los poquísimos vivos,
-o quizás el único-
que viven delante de su lápida,
del no te olvidan.
(La tengo en casa con la foto de arriba)
Acarreando una ausencia de Andalucía
de cincuenta y cinco años, arribamos
a Huelva despues de vueltas al mundo
y de 36 años en los USAdores
y nos establecimos en El Rincón (Huelva)
Y los domingos nos reuniamos
en el Bar de Manolo a charlar
y a dejar que el misterio del tiempo
tejiera los encajes e hilos
que, para mi, eran el temps retrouvé,
la recaptura de lo que un día deje atrás...
Y despues, el Viento siempre empujando,
nos fuímos a Vilanova i la Geltrú,
(Barcelona) adónde nos llegó
este no te olvida que, para mi,
nómada de caminos y despedidas,
es ya una hermoso epitafio de salida,
esa clase de lápidas que, de vivos,
tampoco se olvidan.
Y la pongo, a mis 85 tacos, en esta
Bitácora de Barco Varado,
llamada AD HUMANITATEM,
"Dirigido a la Humanidad",
porque a estas alturas,
ya a finales de las sendas andadas,
¿a quien nos podemos dirigir
si no a la entera Humanidad?
Ya ha pasasdo mucho tiempo
y los cielos han ido cambiando
con sus mutantes espejos
y a cada uno de vosotros,
no sabiendo adónde la vida
os habrá ido poniendo,
un abrazo y mis recuerdos
con este otro no olvido
que aqui, ahora,
también se lo echo al Viento...
Si.
Soy de los poquísimos vivos,
-o quizás el único-
que viven delante de su lápida
del no te olvida.
(Y me gusta...
en un mundo de Alzheimers
y Cayos en el Alma
dónde todo, todo se olvida...)
Manué

