Si.
Como lo oís.
Hoy es el Día de la Constitución.
Y Pasado mañana es el Día
de la Purísima Concepción.
Ambas concebidas
para regir sin pecado ni manchas
a la entera nación.
Ambas inmaculas,
castas,
virtuosas,
unidas.
Ahora podemos entender
por qué van juntas, inseparables.
por el Divini Redemptoris,
el Redentor Divino que nos salvó
bajo el atado y bien atado
que nunca nos soltó
bajo su Excelsa Constitución:
"Durante la guerra y mucho después de la misma, aquellos de sus enemigos que no habían sido eliminados físicamente quedarían paralizados por el terror y forzados a buscar su supervivencia en el silencio, el hambre y la apatía política, en definitiva, lo que Franco llamaba La Redención de su Pecado Original"
(Franco y la Represión
-En el Holocausto español-:
La Venganza del Justiciero
Paul Preston
London School of Economic)