Saturday, January 6, 2024

DIA DE REYES


 Los Reyes son magos, hechiceros, brujos, nigromantes, y hasta muchos de ellos son alquimistas de primera línea, como el que está exilado en Dubai dandose la gran vida después de haber transformado montañas de plomo  en oro contante y sonante

El proceso es parte del esfuerzo para hacer la piedra filosofal que no es necesariamente una roca, sino una sustancia de naturaleza indefenida que tendría la capacidad de transformar metales básicos en preciosos a través de un proceso llamado crisopea que en griego quiere decir creación de oro. 

Para cambiar un elemento en otro se hace mediante la transmutación que implica la alteración de los núcleos atómicos y hay que modificar el número de protones que hay en el núcleo. El plomo tiene 82 pr0tones y el oro 79; asi que para convertir el plomo en oro tiene que perder 3 protones. 

El Rey que está exilado en Dubai aprendió la crisopea de su antecesor, otro Rey por la Gracia de Dios que, a través de baños de sangre en las probetas y alambiques de su dilatada carrera supo pasarle a su pupilo este secreto arte de la alquimia para hacer que la piedra filosofal de tantos cuerpos que yacen en campos y cunetas, al final se pudiesen transmutar, mediante ondas mórficas, al hombre que cuanto tocaba lo convertía en oro 

Y hoy celebramos este prodigio mágico de los Reyes que son magos, hechiceros, brujos, nigromante, y hasta muchos de ellos son alquimistas de primera línea, como el que está exilado en Dubai dandose la gran vida después de haber transformado montañas de plomo en oro contante y sonante al costo de haber llenado la cabeza de plomo a los otros aún con la perdida de perder en ello 3 protones.

No tenemos duda de que su hijo Felipe, transmutación generacional de la piedra filosofal, y al costo de perder los 3 protones mencionados, ya está en ese mágico camino de cuanto toca lo convierte en oro fácil.

Su hija Leonor ya está aprendiendo estas milenarias técnicas


bajo la probeta cuyo fuego es mantenido por el fuelle del abuelo para que no decaíga la necesaria temperatura que decanta el proceso vivo y alentador de las riquezas y el poder mientras sus súbditos, los pobrecitos, siguen en la inopia cerebral de costumbre...