Friday, December 30, 2022

LOS REYES DE ESPAÑA, CONJUNTAMENTE CON SU GOBIERNO, LES DESESAN FELIZ ANO NUEVO A TODOS SUS SUBDITOS


Un año más, el democráticamente

electo Jefe de Estado y Rey de España y

 su esposa, Su Majestad doña Letizia

 Ortiz Rocasolano, conjuntamente con el

 Gobierno de España, les desean a sus

 súbditos un Feliz Ano Nuevo. Porque,

 a veces, lo que pasa es que este órgano,

 que forma parte del tubo digestivo que

 se compone de la boca, la faringe

 (garganta), el esófago, el estómago, el

 intestino delgado, el intestino grueso, el

 recto y el ano, debido a las alarmantes

 subidas de los alimentos básicos, el 

pobre está bastante ausente y 

apesadumbrado porque tiene 

poquísimo trabajo, y lo que dice él: 

"Mire Usted, si es verdad que 'las

 gallinas que entran por las que salen'...

por aqui estan saliendo pocas, porque si

 no entran como van a salir"

Asi que nos ha pedido que, por favor,

 cuándo escribamos sobre él en esta

 bitácora de barco varado, que no se

 nos olvide, en su nombre, y en el de  

todos sus compañeros, agredecerles

 a los Reyes de España, y a su Gobierno, 

ese reconfortante y esperanzador Feliz 

Ano Nuevo...a ver, a ver si en el Ano

 entrante puedan llegar a trabajar 

felizmente como siempre lo ha hecho.

Nosotros nos limitamos a cumplir con

 su petición para de esta manera

 contribuir a que los millones de Anos

 que en España se han quedado sin

 trabajo puedan recuperar felizmente

 sus funciones.

EL FRAUDE DE LA FIESTA DE LA NAVIDAD, EL EMPERADOR CONSTANTINO Y EL FANTOCHE DEL PAPA NOEL DISEÑADO POR COCA-COLA

 

Lejos de lo que muchos puedan suponer, la Navidad, es decir, la "Natividad de Cristo", no fue nunca una de las festividades fundamentales en el repertorio de las fiestas cristianas .

Incluso Orígenes, un prestigioso teólogo que encabezó la Escuela Cristiana de Alejandría, centro teológico de la Iglesia, advertia que

     "la Navidad no estaba incluida entre las festividades esenciales, porque no se puede apreciar en las escrituras nada que indique que en el natalicio de Cristo se hubiera celebrado un banquete.

La verdad histórica es que la celebración del día de la Navidad fue el resultado de las maquinaciones políticas  a cargo del emperador Constantino, que convirtió al cristianismo en la religión oficial del Imperio romano, con la clara intencion de que este consolidara la unificación del imperio.

La jerarquía eclesiástica, en concierto con el emperador Constantino, estableció el relato de la Navidad, haciéndolo coincidir con el día del solsticio de invierno,  una fecha, por otra parte,  que los llamados "pueblos paganos" la tenían destinada  a la adoración del dios sol.

Durante esa fecha los "pueblos descreídos"  aprovechaban también para proceder entre ellos al intercambio de  regalos. Con esta sutil habilidad política, se intentaba incorporar paulatinamente a las "comunidades paganas" a las celebraciones de la Iglesia y, de paso, cubrir las necesidades políticas del Imperio romano.

En realidad, el invento de la fecha de la Natividad de Cristo fue una de las primeras operaciones conjuntas realizadas entre la Iglesia y el Poder político y económico. A partir de entonces, y a lo largo de muchos siglos y hasta nuestros días, Iglesia y Poder  han formado parte de la misma estructura.

El mérito inicial, pues, del invento de la llamada "Navidad" hay que atribuírselo, al emperador Constantino, a la jerarquía eclesiástica que lo ayudó y a los intereses expansionistas y de consolidación del Imperio romano. Pero no sólo a ellos, también -paradojas del sistema capitalista-  a la Coca Cola.

LA COCA COLA ENTRA 

EN EL ESCENARIO NAVIDEÑO

Tras haber sido convertida en una festividad religiosa, en muchos países occidentales, no obstante, la Navidad no tuvo la enorme potencialidad que hoy posee. Incluso en el propio Estado español,  la Navidad era hasta hace medio siglo una importante, pero  discreta festividad católica. La cena familiar y la misa del gallo, formaban parte de un ritual que no tenía muchas alharacas. 

Pero poco a poco, de manera casi imperceptible, fue colándose por nuestras chimeneas la figura anglosajona de Papá Noel, un personaje de tez blanca, pómulos rojos inyectados en sangre, una larga cabellera de un rubio  encanecido, que no hablaba castellano y que tampoco vestía con atuendos que nos  eran propios.

Y es que en el reforzamiento de la celebración de las Navidades  en las sociedades contemporáneas occidentales, tuvo mucho que ver también el gigantesco despliegue propagandístico y comercial de la compañía americana Coca-Cola, que a través de la imagen bonachona  de un papá Noel diseñado por ellos mismos,  términó convirtiendo la fiesta de la Navidad en un día esencial del año. Y no  sólo en lo que se refiere a los aspectos más superficiales  de la "religiosidad" cristiana sino - y sobre todo - en un negocio redondo que ha quintuplicado los   multimillonarios beneficios del comercio en el curso de los siglo XX y XXI.  

Como es sabido, Papá Noel es un personaje puramente mitológico, que con diferentes y contradictorias apariencias era ya conocido en las ilustraciones del siglo XIX.  Pero entre las décadas de los años 20 y 30 del siglo pasado, un barbado y orondo ancianito, vestido con un chaquetón rojo,- el color emblemático de la Coca-Cola -fue presentado en una ilustración que anunciaba la citada bebida en la prensa estadounidense.  

 En la actualidad, la figura de Papá Noel, además. ha sido utilizada a través del cine, la radio y la prensa, para lograr convertir de forma milagrosa en "buenas personas" a los personajes más ruines de nuestra sociedad. De acuerdo con ese relato, la Navidad nos convierte a todos en "buenas personas" durante esas fechas,  transmitiendonos la idea de que aunque durante todo el año hayamos sido unos malvados explotadores de las necesidades ajenas, por arte de ese mismo "espíritu navideño", el lado humano logrará abrirse paso a través de  nuestras naturalezas perversas.

Por unas horas o días, los  banqueros desahuciadores, los políticos corruptos o los policías torturadores se transformarán en "angelitos de Diós", a las que el espíritu navideño nos obliga a perdonar las "faltas" que cometieron a lo largo del año. Lo frustrante  de ese estado de sublime "bondad" sobrevenida es que tan sólo durará hasta el próximo 2 de enero. A partir de esa fecha, se acabará  la tregua. Y vuelta empezar…hasta el próximo  año.

Gracias a Aday Quesada de Canarias Semanal

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Hasta el próximo año.
De este ya nos libramos.
Pero después vendran los Reyes
...a sentirse, también, estafados
al encontrarse con el Muro 
después de tan largo viaje...