Thursday, January 20, 2022

EN CASO DE QUE RUSIA INVADA UCRANIA-CON POST DATA



En caso de que Rusia invada Ucrania

¿Se han enterado 
de que, en cualquier momento,
Rusia puede invadir Ucrania?

Lo comentan hasta las mascotas,
los animales domésticos,
las aves, los reptiles, las alimañas,
y toda la viviente cofradía
que puebla la tierra y las montañas.

Y puede ser en diez segundos
o dentro de diez minutos,
en media hora o en unas horas.

Puede pasar hoy o mañana.
O la semana que viene
o el próximo mes,
cuándo la luna este en su fase
mas avanzada;
porque los rusos son imprevisibles
en sus planes y amenazas.

O quizás puede ser
a finales de este año.
O en el próximo lustro,
porque asi son estas cosas que pasan...
porque si aún no han pasado
pueden ocurrir en cualquier instante
que el reloj suene sus campanadas.

Por eso hay que estar
siempre preparados,
listos y en guardia.
Y anunciarlo a los cuatro vientos
para que todo el mundo se entere
de estas inminencias que rasgan
la paz y las esperanzas.

Asi son los rusos
!Que vienen los rusos!

Porque pueden invadir cualquier sitio,
cualquier lugar,
sin que, sorpresivamente,
podamos hacer nada...

Por eso hacen bien en advertirnos,
contínuamente,
en caso de que Rusia invada Ucrania.

Para que no nos coja desprevenidos
y podamos huír a tiempo
de la agresión de sus fuerzas,
tanques, aviones 
y nefastas demandas.

Hacen bien en alarmarnos.
Porque nosotros, sin ir mas lejos,
anoche no pudimos dormir 
pensando y soñando,
no solamente en que Rusia 
invada Ucrania,
sino que irrumpa 
y asalte toda Europa...

¡Que vienen los rusos!,
nos despertamos a media noche,
sudando y gritando
bajo una onírica de espanto.
(Creemos que a muchos
les está pasando)

Suerte que sólo fue un mal sueño...
Pero hacen bien en advertirnos
lo que, en cualquier momento,
en cualquier hora,
puede pasar
en caso de que Rusia 
invada Ucrania.
........................

Post Data

"En caso de que los Estados Unidos 
invada X país" 
¿Han leído u oído esta frase alguna vez?
No.
Nunca.
¿Podemos asociar "invasión"
con los Estados Unidos?
No.
Nunca.
Ellos nunca invaden: liberan,
liberan a los pueblos de sus opresores.
¿Ivadieron Vietnam?
Oh, no...
La trataron de liberar de un monstruo,
en este caso el comunismo.
¿Invadieron Afganistan?
Oh, no...
La liberaron de terroristas
¿Invadieron Iraq?
Oh, no...
La liberaron de Saddam Hussein 
¿Invadieron Libia?
Oh,no...
La liberaron de otro monstruo, Gadafi
....La lista es un tornillo sin fin:
adelante y atrás, igual da...
Sólo queremos hacer constar
como controlan goebbelsianamente 
el consciente y el inconsciente colectivo
sobre el particular.

LA NUEVA, NOVISIMA IZQUIERDA, COLOR "TURQUESA", ADMITIDA EN LA DICTADURA CAPITALISTA POR SER ANTI-MARXISTA

 La Jornada

La nueva, novísima, nueva izquierda latinoamericana

Marcos Roitman Rosenmann

Cada cierto tiempo nace una nueva izquierda, eso sí, cada vez más a la derecha. La excepción, la década de 1960. Fértil en debates, enriqueció el movimiento emancipador, no sólo en América Latina (AL), sino en el entonces llamado Tercer Mundo. 

Sirva de referente, Franz Fanon y 'Los condenados de la tierra', obra decisiva para entender los movimientos de liberación nacional, la mentalidad del colonizador y las élites cipayas en África. 

En AL, a tenor de la revolución cubana, dos obras de referencia obligada vieron la luz: 'La historia me absolverá', de Fidel Castro (1953), y 'La guerra de guerrillas, del Che Guevara'. Ambas sentaron las bases de las luchas contra las tiranías.

El mundo viraba a la izquierda. El movimiento de los No Alineados, la guerra de Vietnam, la crítica a la URSS, el rechazo al estalinismo, a la invasión de Checoslovaquia, el triunfo de la revolución China, fundamentó la crítica a los partidos comunistas apegados a la directriz soviética. 

Así, nació la nueva izquierda. Radical, anticapitalista, insurreccional y socialista. Sus principios contenían una denuncia a la explotación del hombre por el hombre. La nueva izquierda creció en dos frentes, el teórico, aportando categorías de análisis para interpretar las transformaciones del imperialismo, y en la praxis política, el surgir de los ejércitos de liberación nacional, adjetivados como guevaristas. 

Su existencia abrió el debate sobre la transición, los modos de producción, la reforma agraria, la soberanía nacional, la independencia económica, los procesos de integración, las vanguardias, el antimperialismo. Bajo el paraguas del pensamiento marxista y el humanismo se levantó la nueva izquierda. El rechazo a los planteamientos anquilosados del PCUS y la URSS fueron caballo de batalla. Los ejemplos van desde México a Chile. No hubo país donde no prendiese la llama. Fue la refundación de l.a izquierda. De allí su apelativo: nueva. ELN, ERP, FMLN, FSLN, Tupamaros, MIR, entre otros.

Hoy, la novísima izquierda latinoamericana no juega en el mismo campo. Abreva del pensamiento antimarxista. Sus proyectos no contemplan el socialismo. Refractarias al anticapitalismo, se inventan un modo de producción ad hoc: el modo de producción democrático, verde ecologista, antipatriarcal y sostenible. En su interior, las relaciones de explotación capitalista, la contradicción capital-trabajo, se desvanece. 

En esta lógica, quizás valga la pena recordar el coloquio internacional 'El mito del desarrollo'. Participaron, entre otros, René Dumont, Edgar Morin, Jaques Attali, Helio Jaguaribe y Cornelios Castoriadis. El objetivo, la crítica al desarrollo capitalista. Castoriadis marcó el inicio: Puede hacerse lo que se quiera con las palabras, pero, en definitiva, socialismo ha significado siempre abolición de la explotación.

 Cumplidas dos décadas del siglo XXI, pandemia mediante, parafraseando a Castoriadis, podemos decir: hagan lo que quieran con las palabras, pero abandonar la lucha contra la explotación es abrazar el capitalismo. La nueva izquierda progresista, busca hacer del capitalismo un sistema menos desigual, respetuoso del ambiente, manteniendo intactas sus estructuras de dominación. 

Al decir del programa de Gabriel Boric, un mundo turquesa. El triunfo de Apruebo Dignidad y su candidato Gabriel Boric, en Chile, se ha identificado como nueva izquierda. Su elección, levanta una ola de nuevos fans, tal se tratase de un futbolista excepcional. 

Medios de comunicación y especialistas eufóricos, le vaticinan un futuro prometedor. Será mejor que Maradona, Pelé, Di Stéfano, Messi y Cristiano Ronaldo juntos. Revolucionará la política, la vida, la sociedad. Es joven, promete, además, marcó un gol de media cancha, obtuvo más de 50 por ciento de los votos, sorprenderá con un hacer virtuoso y vital.

Pero en futbol como en política, perdonen el símil, los batacazos suelen ser proporcionales a las esperanzas suscitadas. Pasado un tiempo, las ilusiones se convierten en frustración y llanto. Ocurre cuando las expectativas chocan con la realidad. Prometía pero no supo crecer; no tuvo buenos entrenadores; le aconsejaron mal; le pudo el ego y se creyó un supercrac. En síntesis, quien iba a revolucionar el juego, resultó ser un jugador del montón. Se limitó a seguir las órdenes de entrenadores y los dueños de clubes. Besó todas las camisetas de los equipos a los cuales perteneció. 

Eso sí, vendió miles de ellas. Sin identidad, se reinventó para seguir siendo una gran promesa en ciernes. Así es la novísima izquierda latinoamericana y mundial. Levanta expectativas y más tarde se queda en nada. Desea ganar el poder a toda costa, pero sin proyecto.

Recurriendo nuevamente a la analogía futbol y política, podemos decir que son propuestas asociativas. Cooperar para ser mejores, asociarse en pro del bien común. Lo importante es jugar bien. Tener el balón, tratarlo con respeto. Sin equipo, ni estrategia, los mejores son peores.  En política, sucede lo mismo. Para la izquierda, los principios son innegociables. No sirve ganar bajo la mentira, ser resultadista. Si es importante ganar, lo es más la dignidad no subastada, la palabra dada. Por consiguiente, pueden surgir nuevos partidos políticos, pero si de entrada se renuncia a luchar contra las relaciones de explotación y avanzar en la construcción del socialismo, sólo queda gobernar para el complejo industrial, militar financiero y tecnológico del capitalismo digital. 

 En conclusión, demos la bienvenida a la novísima izquierda latinoamericana y el modo de producción ecológico, verde, democrático y antipatriarcal. ¿Y el capitalismo? Bien, gracias.

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Marcos Roitman es Doctor en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid, y profesor titular de Estructura Social de América Latina, Estructura Social Contemporánea y Estructura Social de España en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid.

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Justo.
Exácto.
¿Y el capitalismo?
Bien, gracias.
Excelente final.
Es el mismo final
que siempre espera y aplaude
la Dictadura que, 
sobre los hombros,
tenemos que soportar
dónde la ineludible
contradicción entre
çapital-trabajo
es lo que a la nueva izquierda
no le permiten tocar: