Hay que reconocer las cosas por lo que realmente son.
Tenemos que tener un espíritu deportivo, olímpico,
y resignarnos a admitir
que el que gana es siempre el mejor;
que el que llega primero a la meta
es el excelente de la carrera;
que el lanzador que tira más lejos
es el más fuerte;
que el saltador que salta más
es el más hábil.
Este es el espíritu deportivo, olímpico,
el saber ganar y el saber perder.
Y con éste perínclito espíritu tenemos que admitir
--aúnque nos duela porque en éste caso
los jodidos somos nosotros--
lo requetebien que lo han hecho éstos cabrones,
es más: es una Obra Maestra
--desconocida con anterioridad--
lo que han llevado a cabo.
La podríamos titular como
la eugenesia
de dejar muertos
a los que quedan vivos.
Con todo lo que corre por las llamadas "redes"
--que es dónde pescan sus mejores piezas--,
es imposible, con el espíritu deportivo mencionado,
leer o escuchar lo bien que lo han hecho
éstos cabrones .
Porque cuánto más lo pensamos,
viendo por todas partes los exquisitos resultados,
mas nos afincamos en afirmar
que es una Obra Maestra
lo que les ha salido
de sus experimentadas manos...
como la Pietat de Miguel Angel,
pero, claro, en lugar de mármol,
y como la escultura a cincelar demandaba
un material más adecuado,
eligieron la arcilla pandémica,
dúctil y maleable,
que cumpliera mejor con el plan trazado.
Y cumplió como a Miguel Angel
le cumplió el mármol.
Y les ha salido una escultura perfecta
donde la Virgen es la exacta estampa
de estar viva,
pero muerta de dolor,
la ideal eugenésia
que está USAndo el Emperador,
y Cristo, muerto en su regazo,
porque al llegar al hospital
camas libre no encontró.
Magistral.
Genial Obra Maestra
remitidas a todos
para que apreciemos y sepamos
la alta calificación de su autor
Una Pietat miguelangelicana
dónde todo parece tan real,
tan verosímil y tan incuestionado,
tan bien montado y ejecutado,
que las gentes,
ahora en el museo del arresto domiciliario,
tocan las palmas
ante tal exibición,
hacen chistes,
tocan la trompeta
y se pasan por la redes sociales
comunicados de incomunicados
que constatan esa santa resignación
del qué podemos hacer,
pasémoslo lo mejor...
que también es un material excelente
que ya estaba estudiado
en la Obra Maestra
que realizó su Autor.
No nos queda más que felicitarlos
No les ha sido fácil la lección.
Han sido siglos de preparación,
estudios,
experimentos,
guerras,
ensayos,
aprendizajes,
errores y pandemias fracasadas
hasta dar con el bicho adecuado,
hasta dar con la solución;
para que cada cúal se subjetivice,
y se aisle,
y se aisle,
en defendese contra la infección,
en separarse del otro
en hallar su solución...
estas son las inmanencias
de ésta Obra Maestra
estas son las inmanencias
de ésta Obra Maestra
que ha culminado
con éste rotundo éxito
que corre por todo el globo
y entra en cada lugar,
en cada rincón...
Si.
Hay que reconocer las cosas por lo que realmente son.
Tenemos que tener un espíritu deportivo, olímpico, y rendirnos ante el campeón.
Laus Deo
Alabado sea Dios.