Hoy, buscando e indagando por la virtualidad enajenante
de los pasadizos de la Internet me he encontrado dos fotos
que me han hecho pensar porque reflejan a la perínclita perfección el horroroso control de pensamiento y sentimientos que recibe constantemente nuestra pobre biomasa humana,
tan frágil,
indefensa
y manipulable ella.
Y quisiera compartir con vosotros, lectores abstractos, virtuales y famtasmales del mundo --agrupados todos nosotros bajo nuestro amo Google-- a los cuales no tengo el gusto de conocer, esas dos fotos de marras.
Una es icónica e internacionalmente famosa y la vieron y la revieron hasta las ratas --que en éste planeta hay muchas--
Es el llamado 'hombre del tanque' (en inglés tank man), también conocido como el 'rebelde desconocido' (the unknown rebel), que son los nombres que se les atribuyó (desde la oficina de Langley, Virginia) a un hombre anónimo que se volvió famoso al ser grabado y fotografiado de pie frente a una columna de tanques durante las protestas de la Plaza de Tiananmén de 1989 en la República Popular China.
La foto, naturalmente, el "Free World" la vendió, la promulgó y la publicitó, como inequívoco símbolo de la valentía y libertad frente al yugo rojo de la dictadura comunista:
Pero parece ser que el concepto de valentía y libertad
que tiene el "Free World" es muy 'sui generis' y oscila tanto como un giroscopio dependiéndo de las coordenadas del lugar y de quíen sea el portador de ellas:
un terrorista en un lugar es un héroe en otro sitio,
dependiéndo a que lado del río estemos.
Y si no véanlo en ésta otra foto, que, para más
homogeneidad y similitud, también está compuesta
por un tanque y otro personaje delante del tanque:
El personaje aqui no es el rebelde desconocido
de la Plaza de Tiananmén.
Es un niño.
En Gaza.
Y es valiente.
Se ariesga a ir a la cárcel y a ser fichado por vida.
Y ejerce a fondo la libertad.
Y se ariesga a que el tanque lo aplaste
¿Y por qué ésta foto no es famosa
y no le ha dado la vuelta al mundo?
...Que pregunta más tonta, ¿no?
Bueno...
También las preguntas tontas
mueven al mundo.
Habrá que ver en qué dirección...