Y tú y yo
volveremos a ser un día
como el viento
y nos perderemos
en su invisible morada
Y el silencio,
el mismo que rompimos
empujará de nuevo al viento,
y éste mecerá al árbol
del que saldrá volando
el mismo pájaro
que siempre vimos
pasar sin comprender...
Santo Rosa, California, 1981
contigo bajo por el río
de la montaña al mar
ese largo y corto recorrido...de la montaña al mar
torrentes y cataratas
que sorteamos al unísono
irrepetibles paisajes
y lagunas estancadas
que nos detenían el camino
sorteando presas y embalses
que los hombres levantan
para robarle al río
sus fuerzas y tesoros escondidos
todo un fluir
y un estancarse en la rutina
de la orografía humana
con sus pulsos
sus cadencias
sus turbulencias
sus rítmos...
y cuándo nos faltaban las fuerzas
afluentes inmensos
alimentaban y regaban
las corrientes que decaían
con el tiempo en sus negros orificios
hasta llegar al delta
dónde los brazos
corren a sus destinos
ese mar que siempre nos espera
para que otros naveguen
en el mismo sentido
en las mismas aguas
de nidos y nichos
esa indetenible corriente
que mueve todo lo nacido
contigo bajo por el río
de la montaña al mar
ese largo y corto recorrido...