Monday, July 30, 2018

"EL MIEDO DEL 39" AUN PERDURA EN ESPAÑA: HONOR AL DOCUMENTAL, "LA FOSA BORRADA DEL SUR", DE DIEGO GARCIA CAMPOS




"El documental arranca con el Miedo del 39,
ese mismo  Miedo que se prolonga hasta el 77".

Declaraciones de Diego García Campos en el programa televisivo del Canal Sur Andalucia, 
'La Memoria',
transmitido el 29 de Julio (9:30 PM)

García Campos dijo que en sus entrevistas 
con los familiares de los asesinados 
en la época fascista se encontró con muchos 
que aún estaba paralizados
por el Miedo del 39 y se mostraban reacios 
a declarar sobre los horrores que habian vivido

García Campos se quedo corto
porque el Miedo del 39 sigue presente.

Fue tal su Magnitud 
que aún sigue incrustado en el entero país.
No de otra forma se pudo aceptar
la "Ley de Amnistía"
que perdonó los innumerables y atroces
Crimenes de Lesa Humanidad
--que nunca PRESCRIBEN--
y que el Jefe de éste Aquelarre de Sangre
señalara a dedo a su Sucesor:
el actual rey franquista 
que es nada menos y nada mas 
que el Jefe de Estado de la  nación.

Que el Miedo del 39 calara hasta los huesos
fue una de las Operaciones Terroristas
mas espantosas llevada a cabo,
por  decadas,
en la Historia Moderna.

"Se había acabado la guerra

y habían vencido los  sublevados
y ya no hacía falta seguir matando"

Se dice en el vídeo
(No hemos podido encontrar el documental completo)
¿No hacía falta seguir matando?
Si. Si hacia falta, y mucha.
(No nos engañemos)
"La guerra ha terminado".
(Se dijo en el parte final de la contienda)
No. Otra guerra comenzó en el 39
--es la que yo conocí--,
tal vez la más horrible,
la más persistente, la más  dantesca:
Aterrorizar a la población:
introducir el Miedo, quirúrgicamente,
en el cuerpo, en el alma, en el corazón

Se llamó: Operacion Limpieza
Dura hasta nuestros días
porque la clase social que ganó en el 39,
mediante nuevos camuflajes, sigue en el poder,
y el nieto de Franco, Felipe VI,
confirma ésta debaclé.
(Además, tengamos en cuenta
que el clarísimo partido franquista, 
Partido Popular,
continua en la cúspide de su excelso bienestar)

"En realidad fue la continuación 
de una venganza"

Se dice en el vídeo
No. No hubo venganza.
Fue muchísimo peor:
fue un plan, frío, calculado,
y con gran profesionalidad llevado a cabo (A)
para introducir el MIEDO hasta los tuétanos
y poder castrar asi hasta el más mínimo conato
de rebelión y desacato 
que después de ocho decadas sigue 
dando buenos resultados.

Aúnque ciertas luces en el horizonte
 ya no se atrevan a seguir mirando para otro lado: 



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(A)
De ésta profesionalidad le habló Himmler a Hitler cuando, en 1940, a su regreso a Berlin de su viaje
a España, le contó al Führer, lo "impresionado"
que había quedado por "la insuperable maestría
con la que Franco estaba limpiando de indeseables
a España" ¡Himmler impresionado!



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Hijos del Miedo del 39

Yo soy Hijo del Miedo.
(Cada cúal es hijo de una cosa distinta)
Y algunas de mis psicopatologías vienen de aqui.
Nací en 1940, y como muchos de mi generación 
(aúnque la propia intensidad del canguelo haya hecho 
borrar --en la mayoría-- la conciencia de éste pavor), 
soy hijo del  Miedo, 
del terror,  
de la "paz de Franco",  
de aquel taponado, 
enlutado,
silenciado horror,
el que bendecían los curas,
Dios,
la iglesia católica,
la religión,
autora y cómplice de aquel carnaval
de sufrimiento y dolor,
de aquellas miradas huídizas y furtivas
donde la pena se maquillaba
para no asomara las cornisas 
de la brutal represión.

Y el niño --aquel niño que era yo--
no entendía, no entendía,
que se escondían tras aquellas miradas
huídizas y furtivas cargadas de augurios
velados y taimados que no afloraban
ni a la luz del día ni al corazón.

Quizás aquello, no sé, me formó el carácter
de querer saber , de una curiosidad por conocer
que encierran los ojos, 
las miradas, 
lo que se oculta,
esas puertas cerradas que invitan
a encontrar la llave para traspasarlas,
la misma que ahora trato de encontrar aqui.

(Recuerdo que mi padre,
--obrero ferroviario,
trabajador desde los doce años,
lejos de políticas, de púlpitos
y de ídolos de barro--,
testigo de sangre y de cadalsos,
durante toda su vida,
nunca me dijo nada al respecto; nunca.
Mantuvo su Miedo
bien sujeto y taponado,
intuyendo que de desatarlo
hubiéra sido imposible existir
en tal campo de concentración
que lo había momificado.
Pero un día, en la residencia de pensionistas
"Francisco Franco" del barrio de La Orden de Huelva,
a mitad de la decada de los ochenta,
dónde fuí a visitarlo,
rompió a llorar como un niño
y, señalando a varios viejos cerca de él,
los empezó a increpar de que él 
los había visto en la calle, 
pistola en mano, 
matar gentes como perros...
Muy gordo, muy gordo...
Medio siglo después 
no pudo más con su Miedo y se soltó
Nunca lo olvidaré.
A mi me costaría 
otra clase de medio siglo después)

Si. 
Hijo del Miedo
y de la católica represión,
que, con el paso de los años,
en mi --y en todos, supongo--
en capas geológicas, 
unas encima de otras,
se fue cimentando
en un gran palimpsesto historiográfico
que me costó mucho trabajo, 
estudios, 
lecturas,
investigación, 
sacarlo al exterior y examinarlo con rigor,
sin ideologías,
sin partidismos,
sin radicalización,
tan sólo sintiéndo en mis venas
el crimen, 
el sufrimiento opacado,
el  silencio preñado de suspiros,
que, de niño, 
intuíamos como puerta cerrada
que estaba alli, 
pero por la que no se podía pasar...

Después, el  tiempo pasa,
se crece, se experimenta,
se viaja,
y me alejé un tanto del Miedo que llevaba.

Pero lo arcano de las circunstancias 
vinieron en mi ayuda.

Y en 1975 saltó a los  Estados Unidos, 
y allí, primero en la Research Library of the UCLA, 
University of California, Los Angeles, 
y después, en la Southworth Spanish Civil War Collection 
de San Diego, California...
"comienzo a  investigar 
y a tomar conciencia de mi  Miedo"
y de todo lo que los vencedores 
le habían escamoteado a éste querido pueblo 
que murió fusilado al grito de: 

"¡Viva la República!"
"¡Viva la Libertad!"
"¡Somos Inocentes!"

Y que hoy yacen, 
para escarnio universal
del mundo civilizado,
en 114.000 fosas comunes,
abandonados y repudiados.

Mucho Miedo debe de haber
para que ésto haya pasado.

Esperemos, 
como nos dijo don Antonio Machado, 
que "Ya hay un español que quiere
vivir y a vivir empieza,
entre una España que muere
y otra España que bosteza.

Esperemos que esa España que muere 
acabe de morir
y esa España que bosteza,
al cerrar la boca, 
se muerda y se rompa la lengua,
esa misma lengua que el nuevo presidente 
del PP quiere reinstituir 
para seguir con el Miedo del 39
que hay que destuír.

Pero para nosotros,
los Hijos del Miedo,
no habrá reparación:
el equipaje que llevamos,
originado en la infancia y juventud,
Fons et origo de toda personalidad,
lo acarrearemos siempre.
Lo único que hemos podido hacer
es tomar conciencia de ello
y emplazarlo, como  caballo de batalla,
en las  grandes luchas que se avecinan.