Monday, January 15, 2018

'LOS CHICLES' QUE INUNDAN ESPAÑA

El Chicle, acusado del asesinato de Diana Quer




El otro 'Chicle',  el coronel jefe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, Manuel Sánchez Corbí, máximo responsable de la investigación del asesinato de la joven Diana Quer 
llevado a cabo por 'El Chicle'.

 Manuel Sánchez Corbí fue condenado el 7 
de noviembre de 1997 por la Audiencia de Vizcaya 
a cuatro años de prisión y seis de inhabilitación por torturar a Kepa Urra en un descampado, 
antes de trasladarle detenido 
al cuartel de La Salve, en Bilbao. 
La minuciosa descripción de sus lesiones 
ocupaba dos folios de la sentencia

El coronel se disculparía más tarde 
aludiendo que todo fue debido al nerviosismo
que le causa el masticar chicle constantemente
--según podemos ver en la fotografía--
 por lo que la condena le fue rebajada después 
por el Tribunal Supremo a doce meses de cárcel 
y seis años de inhabilitación en 1998. 

Con ello ha salido a la luz 
la epidemia
de Los Chicles que inundan España,
a las calles de España.

Para ello el gobierno ha tomado urgentes 
medidas para, por lo menos, 
quitar los chicles de las aceras, 
pues se está extendiendo la molesta sensación 
de dejarse el pie atrás cuando el zapato 
se queda pegado en un chicle pegajoso.

  La clave está en la tecnología. 
Por ello el gobierno ha encargado 
la importación de máquinas de última generación 
que irán limpiando de chicles poco a poco 
las aceras y calzadas del país. 
Cada aparato, que puede llegar 
a limpiar hasta 200 Chicles por hora, 
está ya funcionando con inyección 
de vapor de agua y líquido 
limpiador a alta temperatura. 
Esta mezcla logra diluir 
las manchas y desinfectar la superficie.

Desde ésta bitácora le deseamos 
al coronel Sánchez Corbí
todos los éxitos posibles en el deseo
de dejar El Chicle como ha explicado
en el libro que acaba de publicar , 
"Sangre, sudor y paz",
dónde narra sus experiencias
en Vizcaya en las que siempre se dejaba 
el pie atrás cuándo el zapato interrogador 
se le quedaba pegado al chicle pegajoso 
del interrogado de turno.