"Desde que asaltaron el Palacio de Invierno y se apoderaron de las únicas 1100 habitaciones que teníamos para nuestra familia...se han vuelto insoportables...Ya no se encuentra por ningúna parte la servidumbre tan respetuosa y obediente que teníamos antes..."
:::::::::::::::::::::::::::::
Seguimos con el mismo Invierno discursivo,
modelado y solfeado
--según la clase de asalto--
a las circunstancias dónde andamos.
Los tiempos no cambian.
Ni las estaciones del año bañado.
Todo es una gigantesca rueda dentada
que da vuelta y más vueltas
como mulo ciego de noria
sacando siempre las mismas aguas
en los mismos cangilones
para regar los mismos campos
y perpetuar los mismos paramos...
Es una lucha contínua
dónde el mismo Invierno discursivo,
modelado y solfeado,
pero con otras caretas y trapos democraticos,
se empeña en convencernos
de que vistamos los mismos harapos...
:::::::::::::::::::::::::::::
Seguimos con el mismo Invierno discursivo,
modelado y solfeado
--según la clase de asalto--
a las circunstancias dónde andamos.
Los tiempos no cambian.
Ni las estaciones del año bañado.
Todo es una gigantesca rueda dentada
que da vuelta y más vueltas
como mulo ciego de noria
sacando siempre las mismas aguas
en los mismos cangilones
para regar los mismos campos
y perpetuar los mismos paramos...
Es una lucha contínua
dónde el mismo Invierno discursivo,
modelado y solfeado,
pero con otras caretas y trapos democraticos,
se empeña en convencernos
de que vistamos los mismos harapos...