Thursday, February 12, 2015

CONFERENCIA EN MINSK ENTRE LOS ENVIADOS DEL IMPERIUM Y VLADIMIR PUTIN

 Foreground, from left: Russian President
Vladimir Putin, French President
Francois Hollande, German Chancellor
Angela Merkel, and Ukrainian President
Petro Poroshenko at Independence Palace
in Minsk during the peace talks on Ukraine,
February 11, 2015. (RIA Novosti/Nikolay Lazarenko
 
Nos parece una foto interesante,
muy interesante...
 
Sobre todo la irónica, sarcástica e incisiva
expresión de Putin
--rarísima en la inseguridad
de los vasallos occidentales--
que, sintiéndo el campo mórfico 
de la reunión y, en especial,
mirando al procónsul imperial 
y gangster de Proshenko,
 parece decirles a todos,
seguro de la posesión
de los records históricos
que han llevado a Ucrania
a la debaclé para servir
los intereses imperialistas yanquis:
 
Señores: le habéis dado un brutal
Gope de Estado --al costo de cinco mil
millones de dólares-- a un gobierno
                    democrático elegido
por la mayoría de los ucranianos,
habéis puesto en el poder
a unos títeres de la ultraderecha nazista
que han llevado al país a la ruína,
que lo estan ensangrentado
bajo las ordenes de Washington
para tratar de desestabilizarnos
en nuestras fronteras...
y ahora nos tenemos que reunir aquí
para ponerle freno a vuestra guerra, crimenes y mentiras...
 
Y es aqui, cuándo la claridad
de los hechos encuentra
su aglutinante salida
en la expresión de Putin, 
irónica, sarcástica e incisiva,
la que se dibuja, inteligentemente,
en su sonrisa...que es lo que hace
ésta foto interesantísima...
 
PD:
Merkel  parece mirar a Putin con esa admiración que se suele tener por esa clase  de persona que se atreve a hacer
lo que nosotros nunca nos atreveríamos
a hacer.
 
Hollande mira hacia abajo,
hacia un papel,
tal vez tratando de digerir lo que sus jefes
le han escrito sobre lo que no debe
decir y hacer.
 
El "Somoza" eucraniano,
fornido y acochinado,
seguro de que lo apoya
"la vistosa fallada del cuadro de hienas y chacales de la civilización occidental"
en todos sus asaltos,
y que, pase lo que pase,
siempre podrá terminar en Miami
con todos los bandidos internacionales
que alli el imperio les ofrece refugio
y prosperidad a largo plazo,
se encara con Putin como si le dijera:
¿Y qué? Soy millonario
y me protegen los Americanos,
y siempre soñé con lo que me han dado.
Y ésta confianza fascista
de matón y carnicero adobado
la levanta hacia Putin,
agrediéndolo, inútilmente,
en todos sus costados.
 
Y las traductoras,
¿qué pensaran las traductoras?
A mi se me antojan mujeres
con esas grandes cargas nímbicas
de responsabilidad que saben
que, en parte, de ellas depende
el levantamiento de grandes catedrales
por las que tanto trabajo la humanidad,
y que cualquier contrafuerte mal traducido
puede provocar la caída de un
arco apuntado que su carga
no puede aguantar.