El porta-aviones George Washington,
con cinco mil marines,
y escoltado por los destructores
USS Lassen y USS Mustin,
USS Lassen y USS Mustin,
llega a Filipinas en misión de ayuda.
Según han declarado fuentes del Pentagono,
la poderosa fuerza militar estadounidense
permanecerá indefinidamente en Filipinas
ante la eventualidad de que se pueda producir
otro tifón o cualquier catástrofe natural
con el fín de ahorrar el subsiguiente
traslado de nuevas fuerzas de socorro.
Lo que ha sido muy bien acogido
por el gobierno filipino.