Monday, August 5, 2013

Por mis Caminos




Por mis caminos voy incubando
mi poesía en silencio,
después la guardo en mis cofres
y se la tiro al viento.

Es tan sólo un secreto,
mi secreto,
un juego experimental
que se hace a solas,
cuándo todos estan durmiendo,
y el silencio,
esa lechuza de misterios abiertos,
  ha desbandado a todos los carceleros.   

Entonces, de puntillas,
avergonzado del atrevimiento,
cómo si se ejecutase una pirueta mortal
que transgrediese normas y pensamientos,
bajo por las galerías
buscando siempre lo mas hondo,
lo mas oscuro y eterno,
lo más taponado, lo más lejos.
Y escarbo con mis manos
y rebusco con mis dedos,
más allá
de la línea permitida,
más allá
de lo que nos han dicho
que podemos,
ilegítimo y blasfemo,
con mi tea encendida,
sin los focos artificiales
que me dieron,
pasando fronteras,
sin límites, sin miedos,
minero de estrellas
en la tierra que poseemos.

(Estoy a solas.
Nadie vigila mis sentimientos)

Y así oteo el horizonte de mis sueños,
de mis sospechas y mis credos,
y traspaso a palabras
cada punto que veo.

Y percibo que la inteligencia
la entierran en grandes fosas comunes
para que no moleste

lo que ya está hecho.

Y así atrofian miembros,
se disecan deseos,
se encarcela la razón
y se prohiben los experimentos.
Y así traspaso a palabras
cada punto que veo.
Y escribo como si alguíen
me guiara por dentro,
sin saber bien lo que hago,
sólo dejandome llevar
por un doble que en mi silencio
siempre encuentro,
y me dicta,
y yo obedezco.

Después salgo a la superficie
y aparecen los carceleros.
Entónces guardo mi poesía
en mis cofres
y se la tiro al viento.

                                              Santa Rosa, California, 1986