...Por otro lado:
el robado quiere ser enseñado a robar,
el estafado a estafar,
el engañado a engañar.
(Todas las universidades y escuelas
enseñan ésta misma asignatura
que nos obligan a pasar)
(Todas las universidades y escuelas
enseñan ésta misma asignatura
que nos obligan a pasar)
Ésta es la $antísima Trinidad
de las 'oportunidades' que nos dán
para poder 'adaptarnos',
para poder 'progresar':
perpetuar un régimen
en total entropía global
que ya ha destrozado
todas las leyes
de su termodinámica operacional.
que ya ha destrozado
todas las leyes
de su termodinámica operacional.
Es cómo si la respuesta
se nos hubiese escapado de las manos,
y en caso de poder sembrarse y germinar,
es marchitada inmediatamente
acusada de perturbar
éste 'orden' internacional.
Es ya un omnimodo Cul-de-Sac,
sin salidas, sin puertas,
sin ventanas por dónde respirar.
Un Laberinto dónde todos los días
asesinan a Ariadna para que con su Hilo
no nos podamos escapar.
Y tan constante es la ecuación,
tanto se despejan con éxito
--y sangre-- sus incógnitas
y se amarran a los centuriones
de la Cuadriga Oficial,
que los ricos han pasado
a ser la omnipresente Divinidad
a obedecer y a adorar.
(Imaginémosnos por un momento
ésta kafkiana "aporía"
bajo la que vivimos:
los ricos, el producto neto
de éste 'Asylum Ad Absurdum',
como ejemplos a seguir
en la más clara determinación
de perpetuar el Asylum...!)
Y es natural --biopáticamente natural--
Un Laberinto dónde todos los días
asesinan a Ariadna para que con su Hilo
no nos podamos escapar.
Y tan constante es la ecuación,
tanto se despejan con éxito
--y sangre-- sus incógnitas
y se amarran a los centuriones
de la Cuadriga Oficial,
que los ricos han pasado
a ser la omnipresente Divinidad
a obedecer y a adorar.
(Imaginémosnos por un momento
ésta kafkiana "aporía"
bajo la que vivimos:
los ricos, el producto neto
de éste 'Asylum Ad Absurdum',
como ejemplos a seguir
en la más clara determinación
de perpetuar el Asylum...!)
Y es natural --biopáticamente natural--
porque por todos lados vemos
lo que pueden lograr y conquistar:
al delicuente lo hace honesto,
al feo, guapo,
al tonto, listo,
al esperpento, atractivo personal;
¿y quien no va a querer copiar
éste 'abracadabra' que abre
las puertas de los deseos
que todos acarreamos
en nuestro macuto ancestral?
¿y quien no va a querer copiar
éste 'abracadabra' que abre
las puertas de los deseos
que todos acarreamos
en nuestro macuto ancestral?
En verdad,
el Génesis no es un mito es Realidad.
Una omnipresente Realidad
donde la Serpiente de éste Cul-de-Sac
nos sigue prometiendo lo mismo:
que si Consumimos el fruto
de su Arbol de la Ciencia del Bien y del Mal
seremos como Dios,
y no moriremos, ¡inmortalidad!.
Y seguimos comíendonos
el fruto de marras
como si nada hubíesemos aprendido
desde aquellas jornadas
cuándo por lo mismo
nos echaron del Eden,
y ahora estamos perdiendo
ésta otra Casa Humana
levantada con tantísimos sacrificios
por seguir aquella misma
Serpiente del Cul-de-Sac,
la misma Divinidad
que hoy nos promete
--con otros términos y cacharros--
que ser ricos nos dará la 'felicidad'...
Y para ello,
el robado quiere ser enseñado a robar,
el estafado a estafar,
el engañado a engañar.
(Todas las universidades y escuelas
enseñan ésta misma asignatura
que nos obligan a pasar)
Un camino circular
que nos lleva
al mismo Puerto
de dónde quisímos zarpar.
el Génesis no es un mito es Realidad.
Una omnipresente Realidad
donde la Serpiente de éste Cul-de-Sac
nos sigue prometiendo lo mismo:
que si Consumimos el fruto
de su Arbol de la Ciencia del Bien y del Mal
seremos como Dios,
y no moriremos, ¡inmortalidad!.
Y seguimos comíendonos
el fruto de marras
como si nada hubíesemos aprendido
desde aquellas jornadas
cuándo por lo mismo
nos echaron del Eden,
y ahora estamos perdiendo
ésta otra Casa Humana
levantada con tantísimos sacrificios
por seguir aquella misma
Serpiente del Cul-de-Sac,
la misma Divinidad
que hoy nos promete
--con otros términos y cacharros--
que ser ricos nos dará la 'felicidad'...
Y para ello,
el robado quiere ser enseñado a robar,
el estafado a estafar,
el engañado a engañar.
(Todas las universidades y escuelas
enseñan ésta misma asignatura
que nos obligan a pasar)
Un camino circular
que nos lleva
al mismo Puerto
de dónde quisímos zarpar.