(Antes de empezar el rollo,
hacer 'click' en Mahler.
No hacer lo mismo con el hindú
porque éste ya no puede bajar el brazo)
Mientras se va secando
hacer 'click' en Mahler.
No hacer lo mismo con el hindú
porque éste ya no puede bajar el brazo)
Mientras se va secando
el brazo de la Paz del hindú,
por la Humaidad levantado,
y se alzan los estandartes
de éste Canibalismo Capitalista
que nos está devorando,
me refugio en el templo de la estética
para sobrellevar, monásticamente,
la marchitación de tantos Brazos Levantados.
Y escucho el Adagietto de la 5ª Sinfonia de Mahler.
Es una renuncia.
Lo sé.
Un Sisifocansado.
Una claudicación y nihilismo
de escapar de un cosmos
que se nos viene abajo
y cuyos puntales crujen avisándonos.
Es que a veces cuesta
seguir regando lo sembrado
cuando no vemos crecer
las semillas que hemos plantado.
Es que a veces cuesta
mirar al cielo nublado
y no ver la luz, las estrellas,
que poco a poco
fuímos creando.
Es que a veces cuesta
seguir sin engañarnos.
Por eso, al lado de la senda,
después de caminar descalzos,
tenemos que descansar y ubicarnos.
Es entónces cuándo le abrimos
la puerta a Mahler,
y lo dejamos entrar, cansados.
Y le decimos:
"Señor Mahler,
Usted que ha sabido
tocar el Profundo Misterio humano,
ese dónde ya no hace falta
levantar ningún brazo
porque todo está equilibrado;
ese dónde las palabras
son ya embudos vacíos
sin sentido y sin resultados,
denos su Adagietto
que queremos de nuevo escucharlo
para salir --aúnque sea por un rato--
de éste laberinto de Brazos en Alto
que se nos van secándo,
marchitando,
mientras el mundo navega,
haciendo aguas,
hacia puertos que se nos van cerrando.
Gracias por su ayuda.
a so-portar la entropia
de esos Brazos en Alto
que un día buscaron un resplandor,
un alba,
un rayo,
para tratar transbordar
a fértiles planices
los sueños humanos.