Saturday, March 5, 2011

EL BUSCADOR DE CONCHAS




Todos buscamos conchas
en algún mar,
playas infinitas
por dónde debemos pasar.

Conchas, corazas,
que contuvieron vida
y que ahora yacen,
vacías, como esqueletos,
a merced de las olas,
sin enterrar.

Todos estaremos un día,
como esqueletos,
(conchas disueltas ya),
en una playa cualquíera,
y alguíen nos buscará,
pero no nos encontrará.

El mar me ha dicho que el hombre
es una concha sin playa,
sin arena,
sin lugar dónde descansar,
dónde las mareas,
sin luna,
entierran sus huesos
y ningún buscador de conchas
los puede hallar.

Tal vez buscar conchas
sea explorarnos a nosotros mismos,
y que mejor espacio
que en la orilla del mar
dónde la curva del tiempo
delimita horizontes intactos,
playas infinitas
por dónde debemos pasar.