UNO, DOS, TRES, CUATRO, CINCO, SEIS, SIETE, OCHO, NUEVE, DIEZ...

UNO, DOS, TRES, CUATRO, CINCO, SEIS, SIETE, OCHO, NUEVE, DIEZ...
"EL CAPITALISMO NO ES NADA MÁS QUE UNA EMPRESA DE LADRONES COMUNES DISFRAZADA DE 'CIVILIZACION' QUE EXTENDIÓ, IMPERIALÍSTICAMENTE, A ESCALA GLOBAL, UN 'SISTEMA' (ECONÓMICO, POLÍTICO, IDEOLÓGICO Y SOCIAL) PARA LEGALIZAR Y LEGITIMAR CON LEYES UN ROBO MASIVO Y PLANETARIO DEL TRABAJO SOCIAL Y DE LOS RECURSOS NATURALES, ENMASCARADO DE 'ECONOMÍA MUNDIAL' ". Manuel Freytas



"UN SISTEMA ECONÓMICO CRUEL


AL QUE PRONTO HABRÁ

QUE CORTARLE EL CUELLO"

¡ QUÉ GRAN VERDAD !
PORQUE FUÉ ESE MISMO
SISTEMA ECONÓMICO CRUEL,
PRECISAMENTE,
¡ EL QUE LE CORTÓ EL CUELLO A ÉL !


Saturday, May 25, 2013

La Société des Observateurs de L'Homme













La Sociedad
de los Observadores del Hombre
(SOH) terminó en1804 porque
lo que se venía observando
y ratificando no gustaba mucho
al no encajar con
la manufacturada y 'bella' imagen
que se tenía del 'homo sapiens':
no se podia completar el circulo
ideal que nos habíamos abierto
sobre nosotros mismos.
Y fue suspendida.
Desde entonces la nueva
Société des Observateurs de L'Homme
trabaja en la clandestinidad.

Jean Marc Gaspard Itard pertenció a ella, él fue el que estudió el caso de Victor de Aveyron, un niño Silvestre ("homo ferus") que había pasado la mayor parte de su infancia en el bosque sin contacto humano.
Al final, Itard claudicó ante la imposibilidad de regresar a aquella criatura al status humano. Con ello, una vez mas, se comprobó que el ser humano no tiene naturaleza, tiene tan solo história, y que es el hombre el que hace al hombre --en cuánto "sapiens"-- , no la naturaleza.

Al respecto, Linnaeus, dentro de las seis distintas especies bajo las que clasifica al hombre, distingue a la del "ferens", "hominis feri", en su "Systema Naturae", 1735.
Por ahi van los tiros.

Lo que asustó a la SOH fue el hecho de que las ideas de Locke y Condillac evidenciaban que no solamente somos al nacer una "tabula rasa", sino que esa 'tabula' seguirá siempre siendo 'rasa' si el niño pasa su primera etapa de su existencia afuera del contacto humano, de lo cual nunca mas se podrá recuperar, lo cual, axiomaticamente demuestra que, en cuanto "sapiens", no somos producto de una evolución natural sino consecuencia de una manufactura cultural donde nos 'clonamos' a nosotros mismos.

Los niños que se han visto privados demasiado temprano de todo comercio social, es decir, los niños salvajes, --que no han podido ser 'clonados' como "sapiens" en sus primeros años--, quedan, en su abandono, desarmados hasta el extremo de aparecer bichos irrisorios, como animals infimos: en lugar de un estado de naturaleza en el que se pudirea reconocer el 'homo sapiens' o el 'homo faber' en su momento mas rudimentario, no nos es dado ver en ellos mas que una condición aberrante en la cual toda psicología queda trocada en teratología.

("Wolf Children and the Problem of Human Nature"
Lucien Malson
"The Wild Boy of Aveyron"
Jean Itard
"Los Niños Selvaticos"
Lucien Malson
"Memoria e Informe sobre Victorde L'Aveyron"
Jean Itard
Rafael Sánchez Ferlosio, 'Comentarios'
Alianza Editorial, Madrid, 1973)
.....................
"Gazelle-Boy"
Jean-Claude Armen
..............................
"Wolf Children and Feral Man"
By Reverend J.A.L. Singh
and Professor Robert M. Zingg
...............................................
"The Forbidden Experiment"
'The Story of the Wild Boy of Aveyron'
Roger Shattuck
...........................................................)

Somos casos teratológicos si no nos forman como 'sapiens'
en nuestra primera etapa de la vida.
Y esto fue inadmissible para la SOH.

¿Qúe hipótesis podríamos avanzar sobre el orígen de la humanidad que aún sigue siendo un arcano?

Sólo nos cabe imaginar que cierto núcleo de variantes biológicas se hayan beneficiado en bloque de una sociedad protohumana, de una sociedad en trance de llegar a ser, antes de que pudiese existir un hombre a solas.
Pero sean lo que fuere las mutaciones que las teorías de la evolución nos inducen a concebir y que la psicosociología nos invita a suponer, lo cierto es que no podemos dejar de constatar que, hoy por hoy, hay en el mundo una criatura que, a diferencia de todas las demás, no consiste en un sistema de dispositivos dados, sino que tiene que recibirlo y aprenderlo todo, y en quíen lo endógeno --es decir, lo achacable a sus solas potencias y predisposiciones naturales-- tiene la inconsistencia de una nube.

Y esto es, precisamente, lo que vienen a estudiar nuestros vecinos del Universo cuándo aparecen en esos objetos volantes no identificados, máxime cuándo esa inconsistencia de una nube es capaz, extrañamente, de producir misiles intercontinentales de múltiples ojivas nucleares bajo la demencial 'persuasión' --para mantener la 'paz'-- de MAD, Mutua Assured Destruction. Y este es el espectaculo cósmico que vienen a presenciar y estudiar.

¿La herencia?
El "homo sapiens" no hereda lo de "sapiens",
hereda tan sólo lo de "homo".
Los amplios estudios de los niños salvajes y aislados
lo prueban axiomáticamente.

Es indudable que para responder a la cuarta pregunta de Kant, ¿qué es el hombre?, es indispensable --para calibrar y formular su esencia--, entender y ver con lo que el hombre viene al mundo antes de que el contacto humano lo pueda fabricar a su imagen y semejanza.

Y la explicación es muy simple y concreta:
la Naturaleza no ha creado al "sapiens"
--si lo hubíese creado naceríamos con ello--.

El cortex cerebral que está en lo alto de los demás cerebros
recapitulativos de nuestra filogenia,
y que, por cierto, inexplicablemente,
se logró tan sólo en dos millones de años
en los cuales se pasó de 400 centímetros cúbicos
a los 1500-1600 actuales, sigue siendo un misterio
paleonto-antropológico
en cuanto al hecho de que cómo,
en tan poco tiempo,
sin cambiar las necesidades humanas,
se pudo multiplicar de esa forma
la masa cerebral y la inteligencia.

¿Que consumió el hombre, que pasó, cómo se originó
éste inhabitual aumento craneal
producíendo nuestro hiperdesarrollado cerebro
en tan corto período de tiempo,
intrínseco contenedor con el que todos nacemos,
pero que continuará eternamente vacío
al menos que no se nos llene desde el exterior
en las primeras etapas de nuestra niñez?

Cuatro factores fundamentales se han descubuierto
en el estudio de los niños salvajes:

--no bipedismo natural,
--no habla, comunicación natural,
--no emociones humanas,
--no sexualidad como la del 'sapiens'.

La hipersexualidad humana del "sapiens"
--'homo sexualis'-- también es aprendida, inducida,
no es producto de la evolución natural,
y por eso no viene al mundo con ella.
Esto es lo que notó Itard
en Victor de Aveyron que murió
a los cuarenta años en ausencia de ella.

¿Y el DNA, el código genético?
Lo acarrea el "homo" no el "sapiens";
este último no viene dado
ni en las proteinas, enzimas o aminoacidos
por la sencilla razón de que no fue fabricado
por la Naturaleza, sino por él mimo
a través de la domesticación cultural y mimetismo,
y de no ser hecho por sus congéneres
en la primera fase infantil de la existencia
pasamos a ser el caso teratológico de marras
que no encaja en ningúna categoría taxonómica
de ningún ser en la Tierra.

Esto hace que pensar.
Algo debió pasar.

Esto hizo que The Society of Observers of Man 
dejara de Observar.

Los hechos, el presente histórico
de Canibalizazión del Planeta
y de sus recursos para mantener la vida
en un sistema económico absurdo e insostenible,
es bien claro y definitorio de una criatura,
biopáticamente contradictoria
--creada a sí misma artificialmente--,
que, por un lado,
puede construír un Acelerador de Partículas
para reproducir el alfa del llamado Big-Bang
y descubrir el secreto de la materia,
y, al mismo tiempo, está destruyendo las fuentes
irrenovables de la vida en ésta Tierra.

Esta dicotonomia solo puede corresponder
a una especie de "corto circuito" endógeno,
consecuencia del anómalo contrapunto
entre "homo" y "sapiens".
La Naturaleza no puede crea éste 'disturbio' funcional.
No lo vemos por  ningún lado excepto en nosotros.

Y es en ésta coyuntura dónde surge una nueva
Sociedad de los Observadores del Hombre
a la cual pertecemos los que ya no podemos
seguir engañandonos o dejarnos engañar.

Wilhelm Reich, en su "Muerte de Cristo",
en el primer capítulo, 'La Trampa', dice:
"Todo parece apuntar a un solo hecho: hay algo básicamente y crucialmente equivocado en todo el marco establecido para conocernos a nosotros mismos"

Y mientras sigamos sin conocernos a nosotros mismos
nada podrá cambiar.

PD:
El único experimento existente para responder
a la pregunta de preguntas, ¿qué es el hombre?,
está prohíbido, y es inasequible porque consistiría
en aislar a un niño desde su nacimiento,
manteníendolo alimentado,
sin ningún contacto humano,
para conocer cúal es la Implícita Naturaleza
con la que llega a la vida,
para saber lo que acarrea
en su código genético en vacuum.
Por eso es "The Forbidden Experiment".

Y esta prohíbido por la sencilla razón
que comprobaríamos que el 'código genético'
del "sapiens" no existe:
que es tan sólo un depósito vacío,
y que si el niño vive con una gacela,
se lo llenará la gacela,
si vive con un lobo,
se lo llenará un lobo, etc.

Esta indeterminante fluctuación
hace que en la especie humana
se encuentre toda la tipología habida y por haber,
desde un poeta a un canibal,
desde una monja a un asesino en serie,
desde un 'normal' hasta un desquiciado:
porque carecemos de una propia naturaleza.

Este es "The Forbidden Experiment":
descubrirnos a nosotros mismos.
Por eso en las puertas del templo de Delfos
estaba escrito el oráculo:
"The Forbidden Experiment":
"Conócete a Ti Mismo"

No comments:

Blog Archive