UNO, DOS, TRES, CUATRO, CINCO, SEIS, SIETE, OCHO, NUEVE, DIEZ...

UNO, DOS, TRES, CUATRO, CINCO, SEIS, SIETE, OCHO, NUEVE, DIEZ...
"EL CAPITALISMO NO ES NADA MÁS QUE UNA EMPRESA DE LADRONES COMUNES DISFRAZADA DE 'CIVILIZACION' QUE EXTENDIÓ, IMPERIALÍSTICAMENTE, A ESCALA GLOBAL, UN 'SISTEMA' (ECONÓMICO, POLÍTICO, IDEOLÓGICO Y SOCIAL) PARA LEGALIZAR Y LEGITIMAR CON LEYES UN ROBO MASIVO Y PLANETARIO DEL TRABAJO SOCIAL Y DE LOS RECURSOS NATURALES, ENMASCARADO DE 'ECONOMÍA MUNDIAL' " Manuel Freytas -- "LA SITUACION DEL CAPITALISMO HOY EN DIA NO ES SOLAMENTE UNA CUESTION DE CRISIS ECONOMICA Y POLITICA, SINO UNA CATASTROFE DE LA ESENCIA HUMANA QUE CONDENA CADA REFORMA ECONOMICA Y POLITICA A LA FUTILIDAD E INCONDICIONALMENTE DEMANDA UNA REVOLUCION TOTAL" Herbert Marcuse, 1932



"UN SISTEMA ECONÓMICO CRUEL


AL QUE PRONTO HABRÁ

QUE CORTARLE EL CUELLO"

¡ QUÉ GRAN VERDAD !
PORQUE FUÉ ESE MISMO
SISTEMA ECONÓMICO CRUEL,
PRECISAMENTE,
¡ EL QUE LE CORTÓ EL CUELLO A ÉL !


Monday, July 5, 2010

LA HIPÓTESIS MÁS INTELIGENTE SOBRE EL ORÍGEN DEL HOMBRE, SOBRE LA MATERIA, SOBRE EL ESPÍRITU...


Cedámosle la palabra a Oscar Kiss Maerth que es una mente muy original, y sólo con el pájaro de la originalidad podremos remontar, como el cóndor, las alturas necesarias para acercarnos a la verdad.

"Hace cincuenta millones de años todos los monos antropomorfos eran tan pequeños como los gatos y su cráneo era menor que un puño.
Su cerebro era pequeñísimo, al igual que su inteligencia. En el curso de millones de años los monos homínidos han ido creciendo de acuerdo con las leyes de la evolución natural. Por la misma razón han aumentado tambien su inteligencia y el volumen de su cerebro. El caparazón oseo del cerebro, el cráneo, ha ído creciendo en la misma medida, con el fín de permitir al cerebro un espacio suficiente. 


De todo ello se deduce que un incremento de la inteligen­cia inmaterial y adimensional exíge también un mayor volu­men de masa cerebral material y tridimensional. Y exige, igualmente, que el cráneo crezca al mismo rítmo, para no obstaculizar el crecimiento del cerebro.


Asi pués, en un proceso de evolución natural, el incre­mento de inteligencia, el aumento del cerebro y el crecimiento del cráneo, guardan una relación directa; se desarrollan simultáneamente y de forma proporcional.
(¿Que dicen los antropólogos de ésta desproporción, de este conflicto, de esta contradicción, sospechosamente única entre todas las criaturas que habitan La Tierra? Se callan. Miran para otro lado. Estamos ya tan acostumbrados a "mirar para otro" que la 'torticulis' está ya convertida en algo normal y totalmente aceptado)

La proporcionalidad admite pequeñas tolerancias. Las capacidades intelectuales del cerebro pueden aumentar hasta un determinado límite, sin necesidad de que el cerebro crezca en la misma medida. Pero en ningún caso esta tolerancia es tan grande como para permitir que la inteligencia se cuadruplique mientras el volumen del cerebro permanece invariable.


Hace un millón de años el contenido craneal de los monos antropomorfos, incluyendo los antepasados del hombre, era de unos 400 ctm. cúbicos. Desde entónces el contenido craneal de los monos antropomorfos sólo ha aumentado un 5%, dentro del marco de la evolución natural. También sus cpacidades intelectuales han aumentado en la misma medida.


Pero en el caso del hombre nos encontramos ante una situación completamente diferente. El proceso de formación del hombre, no tuvo lugar dentro de una evolución natural. La inteligencia superior se debió a la ingestión forzada de sustancias cerebrales físicas, que contienen inteligencia e incluso conocimientos concretos. Debido a ello, el cerebro humano ha psado de los 400 ctm3 a un volumen de 1.000 a 1.600 cm3. Por lo tanto, se ha cuadruplicado, mientras que la inteligencia no ha aumentado cuatro ni tampoco diez veces, sino unas mil veces. Esto significa que una inteligentia mil veces superior ha tenido que acomodarse en un cerebro que sólo ha aumentado cuatro veces su volumen. Esto es lo mismo como si en una caja de fósforos se quisiera meter a la fuerza un cerebro electrónico del tamaño de un camión.
(Grandes dolores de cabeza ha producido y produce éste 'cangilón' que gira constantemente en la noria humana donde el 'mulo ciego' que circunvala el pozo va siempre cansado con tanta jaqueca (del árabe, 'media cabeza'), con tanta presión. ¿Es por ésto que Jesucristo dijo que "las aves del cielo tienen sus nidos y las alimañas sus guaridas, pero el Hijo del Homre no tiene donde apoyar su cabeza"?)
Asi, el cerebro, incitado al crecimiento por el contínuo consumo de cerebros, no pudo desarrollarse plenamente, debido al reducido tamaño del cráneo, el cual crecía a un rítmo mas lento de lo que hubiera sido necesario. A consecuencia de ello surgió en el cerebro humano esta enorme cantidad de circunvoluciones, de la que el hombre se siente tan orgulloso, por ser los signos visibles de su elevada inteligencia.


Al igual que los cables de un receptor de radio, los conductos cerebrales están rodeados de una masa aislante, con el fín de que no se produzcan corto circuitos ni funciones equivocadas. Debido a la presión y la falta de espacio, la masa aislante tuvo que disminuir su grosor, con lo que la capacidad aislante no era suficiente. Esta es la causa de la tragedia de la humanidad y la razón por la cual el hombre está metalmente enfermo.

(Tremenda afirmación contra la cual todos levantamos, automáticamente, todas nuestras barricadas, defensas y resistencias habidas y por haber. Freud dijo que la entera humanidad era su paciente, no quedó muy lejos de ello. Pero aqui hay algo que nos confunde. Porque teníamos entendido que un loco es, precisamente, loco, porque no se puede diagnósticar así mismo, es decir, que no puede aprehender su locura desde su locura porque, de poderlo hacer, sería consciente de ello, y al ser consciente de ello ya no seria un demente.  Pero Oscar Kiss Maerth tuvo la exquisita brillantez y autenticidad de sacar la máscara al diagnósticarse a sí mismo diagnosticándonos a todos; entonces, esa 'enfermedad mental' que aqueja al 'homo sapiens' es 'sui generis', única en todo el Cosmos, porque posee una característica de 'boomerang' donde queda establecido que esa criatura mentalmente enferma tiene la particularidad de "poderse ver así mismo". Y aqui esta la tragedia humana que consiste en una dicotonomia mortal: por un lado, pertenece a la Naturaleza, es producto de ella, es sana, y es desde esta 'salud' que se aprehende asi misma sabiendo que está mentalmente enferma porque no entiende como siendo producto de la Naturaleza esta separada de ella.  Poniendo a la dicotonomia de otra forma mas empirica: tiene la tremenda inteligencia de haber creado ciencias que han descubierto las objetividades del mundo donde vive: matematicas, fisica nuclear y del quantum, astronomia, cosmologia, medicina, biologia molecular, sofisicada tecnologia, etc, y, al mismo tiempo, su enfermedad mental viene claramente manifestada en el axiomatico hecho de que esta destruyendo --consciente de ello-- el habitat que le da vida, es decir: nos estamos destruyendo. ¿Como se puede comprender que estas dos diferentes melodias coexistan en el mismo ser sino recurriendo a la diagnosis de Oscar Kiss? Si. Se podria explicar por 'el desarrollo historico del capitalismo', por la 'avaricia' humana, por la dinamica de la lucha de clases donde unos, al quererlo todo, no les importan nada lo que haya que hacer para conseguirlo...y todo esto esta muy bien...pero se ha quedado corto y estrecho dada la apocaliptica magintud que esta causando el "progreso" humano donde ya, hasta los optimistas, nos advierten que, de continuar asi, la supervivencia de la especie esta en peligro...Y a pesar de ello se continua con el mismo rumbo. Como se vera, aqui hay subterraneos y minas en las que nadie quiere entrar. Pero Oscar Kiss Maerth ha entrado en ellas...y lo que encontro no es muy halagueño.
Pero no quisíeramos terminar éste entreparéntesis sin cuestionar, en términos silogísticos, lo siguíente:
si "el hombre está mentalmente enfermo",
y Oscar Kiss es un hombre,
quiere decir que él está, también, mentalmente enfermo;
y si está mentalmente enfermo,
¿qué valor puede tener su juicio sobre el hombre?
Lo cúal nos recuerda la famosa paradoja de El Metiroaso, Epiménides o El Cretense. Según ella, Epiménides, que era cretense, afirma que "todos los cretenses mienten". Por lo tanto, Epiménides miente sí y sólo sí dice la verdad, y dice la verdad sí y sólo si miente. ¿Es éste también el caso de Oscar Kiss? Porque desde el momento que 'inutiliza la capacidad de juicio del hombre' al tacharlo de "mentalmente enfermo", ¿no se autoinutiliza él a sí mismo desde el momento que él también pertenece a esa misma especie que define de esa manera? La única salida retórica (¿axiológica?) que se podria vislumbrar, en el plano de la lógica, es el pensar que, desde el momento en que un ser "mentalmente enfermo" tiene la capacidad para diagnósticarse a sí mismo con objetividad --al ser correcto su diagnóstico--, deja de estar "mentalmente enfermo", por lo tanto, ¿se escapa --de ésta manera-- de la paradoja de Epiménides?. ¿Es éste 'escape' aplicable también a Epimenides? Porque también se podría decir del sabio griego que, al decir la verdad de que "todos los cretenses mientes" deja de ser un mentiroso como todos los cretenses porque está diciendo algo cierto...Con lo cual volvemos a la salida inicial: tanto Kiss como Empiménides mienten sí y sólo si dicen la verdad, y dicen la verdad sí y sólo si mienten.  Que es lo mismo que nos pasa a todos en cuaquier situación de la existencia...al menos que no estemos usando las ciencias exáctas de las matemáticas.)

En determinado punto del cerebro se produjo un corto circuito físico de graves consecuencias, debido al cual quedó desconectada precisamente aquella parte del cerebro que posibilita las percepciones ultrasensoriales.


Se trata de una capacidad que posee cualquier ser vivo y gracias a la cual se revela el orígen y el sentido de la existencia y la vida resulta digna de ser vivida."


Tremenda cohesión en su lógica interna tiene el argumento de esta hipótesis. Yo, hasta que encuentre una mejor explicación que expique mas fehacientemente el actual y demencial presente histórico del hombre, me quedo con ésta versión de Kiss Maerth. Pero continuemos:


"Cuando el citado defecto físico se produjo en el cerebro de toda la humanidad, esta perdió en primer lugar su memoria sobre la existencia anterior y su orígen. El hombre ya no supo que antaño habia sido un mono mentalmente sano y cual había sido la trayectoria de su transformación en hom­bre.

Este nuevo ser desprovisto de memoria comenzó entonces a inventarse las mas inverosímiles teorías sobre su orígen, completamente diferentes en las distintas partes del nundo, pero cuyo rasgo común era el halago y el autoelogio del género humano. Al mismo tiempo también perdió la capacidad de comunicarse con sus congéneres por transmisión mental. Pero la pérdida más trascendental era la de la capacidad de percepción ultrasensorial para el pasado, el presente y el fuúturo. Desde entonces es incapaz de comprender el mundo inmaterial, en el cual se revelan el orígen, la finalidad y el sentido de la existencia. Desde entónces tampoco sabe que vive sumergido en un infinito océano, cuyas sustancias (espíritu, semiespíritu, semimateria y materia) se conjugan en un juego armónico y realizan el sentido del universo y también de la vida. Y tampoco sabe ya que la percepción de éste juego eterno produce una sensación de felicidad, cuyo mero disfrute ya hace que la vida sea digna de ser vivida.  Ha olvidado de igual modo que, como todos los seres vivos, participa de todas éstas sustancias y que su verdadero Yo es la sustancia de máximo valor: su espíritu.



Desde la citada perdida solo es capaz de percibir los objetos materiales, para lo cual posee unos organos sensoriales físicos. Es capaz de ver, oír, oler y palpar. Aplica todos sus conocimientos a la materia, que es la sustancia mas primitiva y basta del universo, y busca un sucedáneo para todo aquello que ha perdido y que echa de menos, a pesar de que no es capaz de decir que es lo que ha perdido y cual es la causa de todas sus tribulaciones.
Incluso se identifica así mismo con la materia, ya que le resulta imposible percibir cualquier otra sustancia. Así opina que su auténtico Yo es su cuerpo.

Ahora bien, en su subconsciente tiene la sospecha de que todas sus imaginaciones le están engañando. Tiene la es­peranza de que los presentimientos heredados que permanecen indelebles en su alma sean verdad. Tiene la esperanza de ser algo mas que materia. Tiene la esperanza de que exista un mundo inmaterial en dónde también él ocupe un lugar y que su existencia tenga un sentido que no se limite únicamente a la existencia material. Desea que alguíen sea capaz de demostrárselo. Pero si alguíen le presenta la prueba deseada, pone en duda su autenticidad. Pone en duda y niega, precisamente, aquello que tanto ansía. ¿Por qué?. Porque de nuevo quiere conocer, ver y percibir por si mismo lo que era capaz de percibir antaño. Sus recuerdos subconscientes, transmitidos por herencia, le dicen que hubo un tiempo en el que era capaz de contemplar un mundo en el cual se le revelaban todas las cosas. Pero ahora su cerebro mórbido ya no le permite la visión de éste mundo inmaterial. A partir de la ofuscación espiritual del hombre aumentaron cada vez mas sus penurias anímicas y sus monomanías.
 Le atormenta un miedo subconsciente por el fúturo, estrechamente relacionado con un sentimiento de inferioridad e inseguridad. Sus crecientes monomanías le impusieron cargas materiales cada vez mayores, con lo cual contrajo la maldición del trabajo. Quiere liberarse de esta maldición ocasionada por él mismo, pero los medios que utiliza para ello exigen a su vez mas trabajo, que de nuevo da lugar a otros sufrimientos.



De contínuo se propone nuevas metas materialistas destinadas a proporcionarle la ansiada felicidad. Cuando alcanza tales metas, siente siempre un desengaño, pués se dá cuenta de que  con ello no ha logrado la paz espiritual, la seguridad y el sentido de la vida.


Todos los remedies materiales con los cuales ha querido curar sus males, cuyo orígen es anímico, han fracasado y seguirán condenados al fracaso en el fúturo. Lo único que consigue es aumentar sus males y producir otros nuevos, ya sean imaginarios o reales.
La cadena visible de sus fracasadas disposicipnes materia­les es lo que denomina "progreso". La cadena invisible está oculta en su alma: amargo desengaño y esperanza escéptica.


La crítica o la puesta en duda de su "progreso" la considera siempre como un sacrilegio. Constantemente lo protege, aunque bajo ésta carga tenga que trabajar y sufrir todavía mas. Ninguna carga le parece demasiado grande cuando ésta lleva la marca de la garantía hipnótica del "progreso".
Pero en su su subconsciente, sin embargo, se dá cuenta de que todas sus conquistas materiales son incapaces de liberarlo de sus males.


Afirma que su progreso no conoce límites. ¿Significa ésto que también son ilimitados sus males? ¿O caso el progreso no está destinado a eliminarlos? . ¿Sospecha quizá que su pro­greso material es incapaz de curar sus males?. Entonces, ¿para qué sirve?


Los problemas del hombre son de orígen anímico y no pueden ser curados por procedimientos de tipo material, del mismo modo que unas auténticas necesidades materiales no pueden ser eliminadas tampoco mediante un tratamiento anímico. Durante toda su larga y dolorosa historia, el hombre no ha sido capaz de comprender esta sencilla verdad.


Para poder comprerder todo lo que ya no escapaz de vivir a causa de la perdida de su percepción ultrasensorial, ha de conocer numerosas verdades cósmicas.


El universo esta formado por diferentes sustancias, entre las cuales la materia solo desempeña un papel secundario. Ta­les sustancias forman una escala de valores, que, simultáneamente, indican el orden cronológico de su aparición: espíritu, semiespíritu, semimateria y materia.


El espíritu es el orígen de todas las sustancias y encabeza la escala de valores. La fuente del espíritu resulta inagotable según los conceptos humanos.
En un contínuo proceso de transformación, del espiritu
nace el semiespíritu, de éste la semimateria y de ésta la ma­teria. Por consiguiente, la materia ocupa el nivel mas bajo de la escala de valores. Todas las citadas sustancias existen de forma constante en el universo, dado que solo una parte de ellas se transforma en sustancia de grado inferior. Esto mismo es el proceso de la creación. De la nada no nace nada, y esta verdad queda confirmada por la ciencia.


Este proceso no puede ser abreviado. Ello significa que el espíritu no puede convertirse en materia sin haber pasado previamente por el estado de semiespíritu y semimateria. Y el proceso tampoco puede invertir el orden de las transformaciones. Por lo tanto, sustancias inferiores no pueden dar lugar a unas de valor superior. La materia no puede convertirse en semimateria, semiespíritu o espíritu.


El proceso de formación de los objetos se inició con el actual cíclo cósmico del mundo y todavía no ha llegado a su fín. Continuará en marcha hasta que el universo esté saturado de materia en un determinado nivel. A partir de entonces el espíritu ya no seguirá transformandose en sustancias de valor inferior, sino que dará lugar a una reacción en cadena instántanea, que aniquilará todas las sustancias para convertirlas de nuevo en espíritu. Así dará comienzo un nuevo ciclo univer­sal y todo el proceso volverá a repetirse.
Las cuatro sustancias son independientes y separadas entre sí y cada una mantiene su propio carácter.
Sin embargo existe una excepción y ésta es la mas hermosa maravilla del universo: el ser vivo esta formado por las cua­tro sustancias básicas del universo, que actúan en él de forma conjunta. Todo ser vivo espiritualmente sano percibe y aprovecha conscientemente éstas sustancias. Este es el sentido de la existencia de los seres vivos en el mundo.


Por consiguiente, un ser vivo es una simbíosis de las cua­tro sustancias básicas del universo, que forman en él una unidad. Solo ésta unidad cerrada posee una conciencia común. Cuándo una sola de las sustancias sale de la unidad, dejan de existir los nexos de unión entre las demas sustancias y el ser vivo deja de ser tal ser vivo y deja de tener una conciencia comun"

(.............)

"Alli donde el tiempo es igual a cero no existe pasado ni futuro, todo es presente.  Dado que las percepciones ultrasensoriales se desarrollan en el mundo inmaterial, dónde no existe tiempo, sino solo presente, dá lo mismo una mirada al pasado o al fúturo. Por lo tanto, el espíritu y el semiespíritu (sustancias inmateriales) no son comparables con un manantial, sino con un océano inmóvil, dónde para la materia y las energías materiales sólo existe velocidad y espacio, porque los seres vivos están sometidos a las ilusiones de los sentidos.


Para entenderlo mejor, tendría que imaginarse una rueda que girara en torno a un eje vertical. La llanta de la rueda representa el mundo material; los radios representan la sustancia inmaterial del prana, que une la llanta al centro de forma directa y en todo tiempo; y el eje, que se encuentra en el centro, representa el espíritu. Según los conceptos humanos, cualquier punto situado en la llanta en movimiento, necesita determinado tiempo para cumplir una vuelta. Pero los radios de la rueda (el prana) se encuentran en relación directa, constante y atemporal con el eje (el espíritu).


Para el eje mismo no existe tiempo, movimiento ni dirección, porque, visto desde él, el ir y el venir de un punto es exactamente lo mismo: reposo. Si en el centro se encontrara un ser con miles de ojos, que pudíera ver en todas las direcciones, para éste ser, un punto que se movíera con la llanta sería tanto un punto que vá como uno que viene, lo que equivale a un punto en reposo.


Hablándo en imagenes, la mirada al pasado o al fúturo consiste en que una persona, que se encuentra en la llanta en movimiento, entre en contacto con el eje a través del prana. En otras palabras: el hombre transmite su propio espíritu al centro de la rueda. Desde alli puede contemplar la llanta en movimiento y sera capaz de reconocer lo que en conceptos terrenales forma parte del fúturo o del presente.


Dado que el ser humano no es ningún dios ni un ser con miles de ojos, capaz de mirar en todas las direcciones, sólo puede contemplar un espacio limitado y, en consecuencia, percibirá en el borde de la rueda un punto que viene u otro que se vá. Al punto que se acerca a su campo visual, lo llama fúturo, y al punto que se aleja de él, lo denomina pasado".

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Oscar Kiss Maerth.
Una mente muy original,
y sólo con el pájaro de la originalidad
podremos remontar,
como el cóndor,
las alturas necesarias para acercarnos a la verdad.

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