UNO, DOS, TRES, CUATRO, CINCO, SEIS, SIETE, OCHO, NUEVE, DIEZ...

UNO, DOS, TRES, CUATRO, CINCO, SEIS, SIETE, OCHO, NUEVE, DIEZ...
"EL CAPITALISMO NO ES NADA MÁS QUE UNA EMPRESA DE LADRONES COMUNES DISFRAZADA DE 'CIVILIZACION' QUE EXTENDIÓ, IMPERIALÍSTICAMENTE, A ESCALA GLOBAL, UN 'SISTEMA' (ECONÓMICO, POLÍTICO, IDEOLÓGICO Y SOCIAL) PARA LEGALIZAR Y LEGITIMAR CON LEYES UN ROBO MASIVO Y PLANETARIO DEL TRABAJO SOCIAL Y DE LOS RECURSOS NATURALES, ENMASCARADO DE 'ECONOMÍA MUNDIAL' " Manuel Freytas -- "LA SITUACION DEL CAPITALISMO HOY EN DIA NO ES SOLAMENTE UNA CUESTION DE CRISIS ECONOMICA Y POLITICA, SINO UNA CATASTROFE DE LA ESENCIA HUMANA QUE CONDENA CADA REFORMA ECONOMICA Y POLITICA A LA FUTILIDAD E INCONDICIONALMENTE DEMANDA UNA REVOLUCION TOTAL" Herbert Marcuse, 1932



"UN SISTEMA ECONÓMICO CRUEL


AL QUE PRONTO HABRÁ

QUE CORTARLE EL CUELLO"

¡ QUÉ GRAN VERDAD !
PORQUE FUÉ ESE MISMO
SISTEMA ECONÓMICO CRUEL,
PRECISAMENTE,
¡ EL QUE LE CORTÓ EL CUELLO A ÉL !


Monday, May 24, 2010

LA GRAN MENTE: SIGISMUND FREUD: THANATOS AND EROS, DUET





La regulacion automatica de los procesos psiquicos esta determinada por dos hipotesis:

1ª-  Principio de Constancia (P.C.)
      --Principio mediante el cual el aparato psiquico trabaja para mantener la cantidad de excitacion presente al mas bajo nivel, o, siquiera, a un nivel CONSTANTE.

2ª-  Principio de Placer (P.P.)
       --Principio mediante el cual el aparato psiquico tiende siempre a la disminucion de tensiones para poder conseguir PLACER, y, como contraposicion, correspondiendo el aumento de tensiones al DISPLACER.

                                 El  P.P. ---Deriva--- del  P.C. 
  
Ahora bien, el curso de la vida humana   no se puede explicar sin constatar lo que se opone a ese P.P. , y, por lo tanto, lo que le impide dominar ,y, asi, forzarlo a permanecer solo en tendencia. 

Al P.P. se opone:

1º- El Principio de Realidad (P.R.) 

      --Frente a las dificultades del mundo exterior,  el P.P. resulta peligroso para el instinto de conservacion (I.C.)
Entonces, el I.C. exige la introducion del P.R. : ANANKÉ 

      --Asi, el P.R. se convierte en un rodeo del P.P. para conseguir su objetivo, y para imponerse por encima del P.R., el P.P. se cubre con la mascara de la NEUROSIS.    


2º- Las sucesivas organizaciones de la sexualidad,
      oral o bucal,
      sadicoanal,
      falica,
      edipica y genital,
      no se van sustituyendo facilmente unas a las otras, sino que  
      producen conflictos de la organizaciones precedentes con las
      exigencias de las organizaciones subsiguientes.

      --Asi, las partes de la pulsion (de esas organizaciones) 
      excluidas de la satisfacion, buscan unos modos sustituvos
      que el 'Yo' experimenta como Displacer

       --El sufrimiento neurotico proviene de este Displacer

Dos excepciones pueden modificar el P.P.:

a) - El P.R.,
       que puede ser tenido como un Rodeo que sigue el P.P.
        para acabar consiguiendo su objetivo.

b) - Sufrimiento neurotico,
       que puede ser tenido como la mascara-escudo que se opone
       al mas arcaico placer, pero, que, a pesar de ello, se impone
       a pesar de tal escudo:  es con el disfraz que se viste el P.P.
       para que, cuando sea obstaculizado por el P.R., encontrar
       el camino adecuado para llagar al P.P.

Estas dos excepciones es lo que confirma al P.P., ya que el P.P.
solo puede ser concebido en oposicion a su 'per contra'
(el Displacer)

Ahora ya esta configurado el escenario para traer, sobre las hipotesis ya expuestas, el desarrollo concreto de la
PULSION DE MUERTE (P.M.)

La experiencia que puso a Freud en el camino de la P.M. fue la tendencia del paciente (en el tratamiento analitico) a repetir, como si se tratase de una experiencia vivencial-actual, el material reprimido, en lugar de evocarlo como recuerdo pasado.
El paciente revive continuamente la situacion de su traumatismo (del pasado) y aparece fijado a él (en el presente) como vivencia actual. A lo que Freud llamo:
Compulsion de Repeticion (C.R.)

Ahora bien:

Si el 'Yo', en funcion del P.P., se opone a las reminiscencias de todo recuerdo que le proporcione Displacer, como es el caso del C.R.,  si la disposicion de tolerar el Displacer de la evocacion, concuerda con la imposicion que el P.R. introduce en el P.P.
...La C.R. no obedece a ninguna de estas dos condiciones, pues si el sujeto es dado a evocar un trauma que le proporciona el Displacer de lo reprimido, esto (por su intrinseca naturaleza) cae afuera del P.P.; y, por otra parte, si el sujeto tolera el Displacer, no lo tolera por la imposicion del P.R., sino por causas ajenas al mismo, es decir, lo tolera por causas endogenas, internas.
Asi, bajo esta formulacion, el C.R. parece inscribirse afuera de ambos principios: afuera del P.P. y del P.R.,
ya que el enfermo repite unicamente todas las situaciones de angustia y fracaso pasadas durante su infancia, no obedeciencon con ello ni al P.P. ni al P.R.

Esta tendencia (C.R.), corroborada por los sujetos que reedifican sus traumas pasados sobre las coordenadas del presente, sometiendose, asi (en el presente), a 'vivir' reviviendo esos traumas, parece justificar la hipotesis de una C.R. mas elemental y mas pulsional que el P.P.

Estamos ahora a un paso de la P.M.

Para el organismo viviente, la defensa contra los estimulos es una labor tan importante como la recepcion de los mismos.
La recepcion de los estimulos exteriores esta condicionada por la CONSTRUCCION DE UN ESCUDO PROTECTOR.
Pero para los estimulos interores no puede existir tal
ESCUDO PROTECTOR.  El 'Yo' liga la energia que llega a él: de libre circulacion pasa al estado de reposo. Esta es la labor previa al P.P.
Freud relaciona esta carencia de Escudo Protector con la Energia Ligada de Breuer; con lo cual Freud abre una brecha en su concepcion del aparato psiquico autoregulado por el P.P.

La brecha abierta en el P.P. es que este P.P. no interviene ahora sino despues de afianzada esta labor previa: la de ligar la energia que afluye al aparato psiquico, o sea, la tarea de hacer pasar la energia del estado de libre circulacion al estado de reposo.

Aunque aun no se ha dicho nada del P.M., si se ha limitado en un punto importante el reinado del P.P.
Este punto importantes es: el fracasar la labor previa (al P.P.) de ligar la energia que afluye al aparato psiquico, aparece el trauma, que, revivido 'a posteriori', como una situacion 'in situ', es lo que produce el C.R.
Se confirma asi la idea de que el C.R. representa una excepcion al P.P. en la medida en que la labor de ligar unas impresiones traumaticas resulta ser, a su vez, anterior a la labor de procurarse PLACER y evitar DISPLACER

Pero se podria objetar que tal prioridad de las medidas defensivas destinadas a "ligar" la energia libre sobre el P.P. (y sobre el P.R.) nada tiene que ver con un eventual P.M. Pero es aqui donde Freud descubre la carta caida:
LO QUE PERMANECE INEXPLICABLE EN LA C.R. ES SU CARACTER PULSIONAL

¿Pero de qué modo se halla en conexion el aspecto pulsional con la C.R.?

Una pulsion es:
Una exigencia inherente al organismo vivo que le impulsa a reestablecer un estado anterior, estado que el viviente ha tenido que abandonar bajo la pesion de fuerzas exteriores perturbadoras, o, si se quiere, la manifestacion de la propia inercia inherente a la vida organica. (B)

Es decir, todos estos praparativos son montados para AISLAR EL CARACTER PULSIONAL DE LA C.R., previamente tratada como peripecia definitiva y sustraida al reino del P.P.
mediante un rodeo.
Es este caracter pulsional  de la C.R.  LO QUE AUTORIZA A ERIGIR LA INERCIA ("PRINCIPIO DE NIRVANA) EN PIE DE IGUALDAD CON LA PULSION  DE VIDA.

Freud lleva esto a sus ultimas consecuencias:

--El viviente no muere por causas externas que lo sobrepasan:
   EL VIVIENTE MUERE POR CAUSAS INTERNAS.
--La meta de toda la vida es la muerte, LA VIDA ES  TAN
   SOLO EL RODEO IMPUESTO EN LO ORGANICO POR 
   LO INORGANICO.
--La vida misma no es voluntad de cambiar, sino voluntad de
   conservarse.
--Si, pues, la muerte es la meta de la vida (el fin de la vida),
   todas las motivaciones de la vida SOLO SON RODEOS
   HACIA LA MUERTE.
--Asi, el Instinto de Conservacion es tan solo UNA TENTATIVA
   DEL ORGANISMO PARA DEFENDER SU PROPIA
   MANERA DE MORIR, SU CAMINO PERSONAL HACIA
   LA MUERTE.
--Los cambios nos son impuestos por los factores externos, pero el progreso (de este proceso) son transtorno y distraccion a los que se adapta la vida a fin de proseguir, en este nuevo plano, su designio conservador.
--"El instinto de perfeccion" vendria dado como consecuencia de esa forzada adaptacion de la vida al progreso (sussodicho). "Forzada"...en cuanto que todos los caminos quedan interceptados hacia atras por la represion...¡que remedio sino seguir huyendo hacia adelante por el camino del progreso intelectual, etico y estetico...!

Ahora:

Si la vida camina hacia la muerte (P.M.), la SEXUALIDAD es la gran excepcion en ese caminar de la vida a la muerte:
ES TANATOS QUIEN LE DA SENTIDO A EROS
EN TANTO QUE ES ESTE EL QUE RESISTE A AQUEL.

LAS PULSIONES SEXUALES actuan contra el designio de muerte de las otras pulsiones: son las autenticas pulsiones de vida.

ES LA PULSION DE MUERTE LA QUE CONVIERTE
A LA LIBIDO EN EROS

Si el viviente camina hacia la muerte a IMPULSO
DE UN PROCESO INTERIOR,
ESO QUE LUCHA CONTRA LA MUERTE
NO PUEDE SER ALGO INTERIOR A LA VIDA,
SINO LA CONJUGACION
DE UN MORTAL CON OTRO MORTAL.
ESTA CONJUGACION ES EROS.
ES SIEMPRE EN COMPAÑIA DE OTRO
COMO EL HOMBRE LUCHA CONTRA SU MUERTE,
TRAS LA QUE VA CUANDO
ESTA AISLADO Y SEPARADO. (C)

Saquemos varias iconoclastas conclusiones:

1- Lo imporante para el sujeto son los EFECTOS que le produce su pensamiento, su "cogito ergo sum", y no la posible 'objetividad' implicita en el. La verdad, en su autenticidad, vendria a ser la 'codificacion' que cada persona adopta, en su filosofia e ideologia, para que LO PENSADO le resulte eficaz para su P.P. y su P.C.
2- Cada persona equipara (y aqui entra en juego las instancias freudianas de consciente, preconsciente y subconsciente) sus motivaciones a su P.P. y P.C.
3- Cuanta mas necesita el P.C. de cada sujeto tenga de alimentarse en el balancin de su regulacion tensional, adquiriendo ciertos pensamientos y rechazando otros, afilando sus resistencias o abriendo sus filtros cognoscitivos, mas se vera obligado --subconscientemente-- a pulir sus reflexiones y aprehensiones en la direccion adecuada para conseguir tal regulacion tensional.
4- Pero aparece la P.M., y con ella, la brecha --citada-- en el P.P. y el P.C. Ahora nos encontramos con que esa 'regulacion tensional' adaptada a estos principios, queda supeditada, desde atras, por la tarea de ligar (de estabilizar) la energia libre (los estimulos) que nos llega.
5- Ahora arribamos a otra coyuntura del aparato psiquico: la motivacion del sujeto transciende la supeditacion al P.C. para llegar a la INERCIA puesta al descubierto por la C.R. (las dos son antiteticas, y en este antagonismo, aquella 'calma' a ésta)
6- Pero todos esos preparativos de 'ligar', de hacer reposar la 'energia libre' que llega al 'Yo', ES UNA MANIOBRA PARA PODER SEPARAR EL CARACTER PULSIONAL DE LA C.R.
Con lo cual todo queda en funcion de 'lidiar mejor' con la P.M.
7- Toda la cultura es, en parte, una respuesta para contener a la P.M. La cultura, metodo de sobrevivencia de un grupo dado, sirve en una doble vertiente: sirve para reinforzar el P.C. en el sentido de que reduce las tensiones ( o 'aumentandolas' como rodeo enmascarado para legar al P.P.) para decrecentar nuestra impotencia ante P.M.
(A la objecion de que el pensamiento --safandose del P.C.-- nos puede llevar a una mayor concienciacion de la P.M. y, por lo tanto, a una mejor 'defensa' contra ella, habria que contra-objetar que dicha concienciacion se produce, a su vez, ambivalentemente, a un alto costo donde al sujeto cognoscente le cuesta muchisimo mas 'ligar la energia' que le lega, o, poniendolo en las palabras de Albert Camus: "El comenzar a pensar nos desestabiliza"
8- Nuestro ultimo apunte, aunque afuera de contexto, nos dice que este 'homo sapiens' que descubrio Freud no puede haber sido producido POR UNA EVOLUCION NATURAL. Estas contradicciones extremas entre el cortex cerebral humano y sus instintos y pulsiones, entre su razon, sexualidad y deseos, nos muestra que el cerebro crecio desabalanceado y en desequilibrio de las necesidades fisiologicas y psiquicas del resto de su cuerpo.
El tabu sigue siendo el hombre mismo. El hombre no se puede 'investigar' a si mismo. El ojo no se puede ver asi mismo. Esta investigacion tendra que venir de un nuevo tipo de hombre que nazca en el futuro. Aunque al paso que vamos...ese futuro se esta asesinando de antemano.

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(B)
"Pulsiones y destinos de pulsión" (1915)

Freud, desde sus primeros textos, vinculaba la sexualidad con el malestar psíquico.
Tomando al pie de la letra los relatos de sus histéricas, concebía el trauma como el efecto del encuentro del niño con la sexualidad por la mediación de un adulto: el adulto seductor introducía en la vida del niño inocente el factor sexual.

Pese a que ya en 1897, le comunica a Fliess que su "neurótica" hace aguas, no será hasta 1905 que dé con la clave para resolver el problema. Su texto "Tres ensayos para una teoría sexual" causa entonces conmoción en la sociedad vienesa precisamente por plantear la existencia de la sexualidad infantil.

En él, afirma que no se puede limitar la sexualidad a la genitalidad, ya que puede observarse, cotidianamente, como los niños buscan satisfacciones en determinadas zonas de su cuerpo que nada tienen que ver con las necesidades de supervivencia, por ejemplo, el chupeteo.

Por tanto, la sexualidad como búsqueda de satisfacción "inútil", habita en el infante independientemente de la intervención más o menos perversa de un adulto. La sexualidad está de entrada. Freud introduce entonces el término pulsión en su teoría y, en 1915 dedica íntegramente "Pulsiones y destinos de pulsión", a desarrollar la definición y el modus operandi de la misma.

En la primera página, Freud dice de la pulsión que es "un concepto básico" del que no se puede prescindir. Lacan, 50 años más tarde, lo convertirá en uno de sus "cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis".

La primera cuestión a resaltar es que Freud utilizó, en alemán, el término Trieb, evitando el uso de "instinkt" que reservava para calificar los comportamientos animales fijados por la herencia genética, preformados en su desarrollo y adaptados a su objeto.

El término Trieb - según el diccionario de Laplanche y Pontalis- "sigue conservando el matiz de empuje, el acento recae menos en una finalidad precisa que en una orientación general y, subraya el carácter irrepresible del empuje más que la fijeza del fin y del objeto." (La traducción de Freud de Amorrortu editores respeta esta diferencia al traducir Trieb por pulsión, mientras que la traducción de Ballesteros utiliza el término instinto).

Freud dice que la pulsión es "un estímulo para lo psíquico", un estímulo que tiene algunas particularidades:
--No viene del exterior del cuerpo -como la luz, los sonidos, etc- sino del interior del propio organismo.
--No aparece como una fuerza momentánea sino como una fuerza constante.
--La huida no tiene ninguna utilidad para cancelar su efecto.
--La única posibilidad es "tramitarla", esto es, proveerle la satisfacción que busca.

Dicho esto da, Freud, su definición del término pulsión: "la 'pulsión' es un concepto fronterizo entre lo anímico y lo somático, como un representante psíquico de los estímulos que provienen del interior del cuerpo y alcanzan el alma, como una medida de la exigencia de trabajo que es impuesta a lo anímico debido a su trabazón con lo corporal"

Plantea entonces los dos tipos, distintos, de pulsiones que ya había enunciado en los "tres ensayos": las pulsiones del yo o de autoconservación - que nosotros llamamos necesidades: hambre, sed, etc - y las pulsiones sexuales- para las que nosotros -siguiendo a Lacan- reservamos, exclusivamente, el término pulsión.

Ambas, necesidades y pulsiones, comparten algunas características: tienen su fuente en una parte concreta de la carne del viviente y se representan en la psiquis, empujándola al esfuerzo de alcanzar la meta -esto es, la satisfacción, como único fin posible- mediante el objeto adecuado.

Pero también presentan grandes diferencias:
Respecto a la atribución de un sujeto: Las necesidades son atribuidas a una entidad psíquica, el yo. El yo, es el responsable de su gestión. Las pulsiones, por el contrario, además de ser numerosas y brotar de múltiples fuentes orgánicas, tienen sobre todo una característica, no aparecen vinculadas a ninguna entidad responsable. Simplemente, existen. Es lo que Lacan formula diciendo: "No hay sujeto de la pulsión","la pulsión es acéfala".

Respecto a la relación entre el objeto y la fuente: Las necesidades tienen un objeto preciso de satisfacción que les es propio mientras que las pulsiones deben apoyarse en las primeras, tanto para hacer su primera aparición como para localizar el objeto que podría satisfacerlas.

La cuestión del objeto no es sencilla en el planteamiento de Freud y, sin embargo, es fundamental. Dice, textualmente, "en general (las pulsiones sexuales) actúan de modo autoerótico, es decir, su objeto se eclipsa tras el órgano que es su fuente -y añade- por lo común, coincide con este último".

O sea, fuente y objeto se confunden hasta la coincidencia en las pulsiones sexuales. Pensemos un ejemplo con la boca, al tiempo, fuente de la pulsión sexual oral y de la necesidad del hambre. En el caso de la necesidad es clara la distancia entre la fuente - la boca- y el objeto -la comida. Para nada fuente y objeto se confunden. Sin embargo, para la pulsión sexual oral, la boca como zona erógena, como fuente de la pulsión -si seguimos a Freud- se confunde hasta tal punto con el objeto que éste queda eclipsado, entonces ¿el objeto es el chupete, el dedo, o es la propia boca que se siente a si misma, que se satisface en sí misma?

Esta pregunta sólo con la aportación de Lacan podrá ser respondida.
Respecto al desarrollo: Para las necesidades, Freud no plantea evolución alguna. Son las que son, son para siempre, no hay un destino diferente para el hambre más que seguir siendo hambre. Sin embargo, para las pulsiones, Freud sí formula su sueño, el destino no problemático que las agruparía en una pulsión genital -desapareciendo entonces el rasgo de ser parciales - y las sometería a una función común: "tras haber alcanzado una síntesis cumplida -dice Freud- entran al servicio de la función de reproducción".

La relación entre ambas pulsiones sigue siendo para Freud -en este momento- la causa de las psiconeurosis. Si antes era la confrontación del sujeto a la sexualidad que venía de fuera, ahora es la confrontación entre el yo, amo de las necesidades, y las pulsiones sexuales que - por el hecho de originarse en el interior del propio organismo y no conocer otra meta que el placer de órgano, la satisfacción en la propia zona erógena- constituyen un peligro ineludible para el yo. Por tanto, la confrontación con la peligrosa sexualidad se generaliza, todos y cada uno de los sujetos deberán enfrentar el "trauma" del conflicto pulsional.
Precisamente, por su característica de "peligrosas" para el yo, los distintos destinos que las pulsiones sexuales pueden experimentar en el curso de su desarrollo no son más que modalidades de defensa frente a la pulsión.

Y la lista de destinos posibles es breve: trastorno en lo contrario, vuelta hacia la propia persona, represión y sublimación. Pese a que Freud se centra sólo en los dos primeros durante este artículo, podemos inferir una característica común a los cuatro: ninguno de ellos implica desaparición, anulación o renuncia a la satisfacción.

En la sublimación, hay una satisfacción, desviada, nueva, distinta, pero, satisfacción al fin; en la represión y su correlato inevitable -los síntomas como evidencia de su fracaso- también hay satisfacción; en los otros dos casos, transformación en lo contrario y vuelta sobre la propia persona, tampoco hay duda, la satisfacción está presente.  Por tanto, "la pulsión se satisface siempre" o, como decía Lacan "el sujeto siempre es feliz".

Siguiendo con el texto, Freud se centra entonces en los dos primeros destinos:
El primero, que denomina "trastorno en lo contrario" lo refiere a la modalidad de satisfacción pulsional: activa o pasiva.
El segundo, "vuelta hacia la propia persona" referido al objeto de la pulsión, al lugar que el organismo del que parte la pulsión ocupa respecto a la satisfacción de la misma: sujeto u objeto.
De la argumentación que utiliza para explicar estos destinos, dos cosas llaman la atención:

Que no recurre a la pulsión oral ni a la pulsión anal que habían sido, precisamente, sus ejemplos principales en los "Tres ensayos...". Quizás, por la importancia que tenía para él particularizar bien el montaje de la pulsión sexual, decidió no utilizar lo oral y lo anal porque en ellos la presencia de la necesidad es mucho más fuerte y difícil de delimitar. Las pulsiones sobre las que trabaja el texto son otras dos: la escópica (A) y la manipulativa.

Si bien enuncia los dos destinos como procesos distintos, recurre en ambos casos a las mismas dos pulsiones mencionadas para ejemplificar el proceso de transformación.
Para el par voyeurismo-exhibicionismo, el trastorno de actividad en pasividad lo enuncia como el paso del placer de mirar- voyeurista- al placer de ser mirado -exhibicionista; de la voz activa del verbo a la voz pasiva. Y la vuelta hacia la propia persona, la enuncia como el paso del placer de mirar a un objeto al placer que el exhibicionista tiene -como objeto de la mirada del otro- de la desnudez de su propio cuerpo, esto es, el paso del lugar de sujeto al lugar de objeto.

Para el par sadismo-masoquismo utiliza igual argumentación: respecto al cambio de actividad a pasividad: del placer de pegar al de ser pegado. Nuevamente, voz activa primero -sadismo- y pasiva después -masoquismo. Y la vuelta hacia la propia persona: del goce que el sádico, como sujeto obtiene de su acto al placer que el masoquista obtiene ubicado como objeto.

Sin embargo, es el primer par -mirar, ser mirado- el que le resulta un apoyo más importante, porque en él puede localizar, claramente, una etapa previa autoerótica -rasgo que había destacado como característico de las pulsiones sexuales- durante la cual, la satisfacción de la pulsión escópica se lleva a cabo con un objeto ubicado en el propio cuerpo -uno mismo mirando su miembro sexual- antes de que se ponga en juego un objeto distinto- uno mismo mirar objeto ajeno. Por otra parte, debemos señalar que, algunos años más tarde, en 1924, con su texto "El problema económico del masoquismo", Freud reformulará toda su concepción del par sadismo-masoquismo.

¿Cuáles son las dificultades que surgen en esta formulación? Freud mismo lo enuncia: "todas las etapas de desarrollo de la pulsión (tanto la previa autoerótica cuanto las conformaciones finales activa y pasiva) subsisten unas junto a las otras".
¿Cómo pensar entonces está convivencia entre lo activo y lo pasivo y también entre el lugar de sujeto u objeto de la pulsión, todo al mismo tiempo? Lacan resolverá esta cuestión apoyándose en el propio Freud cuando en 1964 aborde los "cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis".

Si la pulsión es un empuje imparable, no es posible, pues, pensar una forma "pasiva" sino una forma reflexiva. No se trata tanto de pegar-ser pegado, o de mirar-ser mirado, como de pegar-hacerse pegar y mirar-hacerse mirar. Con esta estructura verbal se evidencia que masoquismo y exhibicionismo no sólo conllevan una clara actividad, sino que hay "una 'instrumentalización' del partenaire, un uso del mismo para servir a las finalidades de la pulsión;- como explica Miller- un hacer que el otro se mueva en beneficio del propio goce". Y, por esta misma razón, se evidencia que el masoquista no está frente al sádico tanto objeto, como no lo está el exhibicionista frente a su partenaire.

Pero, además, si la satisfacción es autoerótica, -la zona erógena es origen de la pulsión y, también, lugar de satisfacción- y el objeto se eclipsa tras la fuente, sólo se puede pensar la función del objeto como la de ser aquel que permite el recorrido. La pulsión surge de la fuente, de la zona erógena, bordea el objeto y regresa a la misma zona erógena, lugar de satisfacción. Lo activo y lo pasivo de Freud, el sujeto y el objeto no son más que el "trayecto de la pulsión", su recorrido, su trazado para la satisfacción.

Marta Serra Frediani
Referencia para el Seminario del Campo Freudiano. Marzo de 2004.

(A) Es un helenismo referido a la mirada. La pulsión de mirar, que llevamos inscrita en nuestro ADN, el impulso irrefrenable a no apartar la mirada, a ver cuanto más, mejor, y cuanto más detalle y profundidad, mejor. Pulsión escópica centrada en la mirada, relacionada primordialmente a lo imaginario, la pulsión escópica se configura a partir del estadio del espejo, cuando el sujeto posee la capacidad de percibir imágenes -y sobre todo- percibirse a “sí mismo” como una unidad.

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(C)
Lo que lucha contra la muerte es "la conjugacion de un mortal con otro mortal", dice Freud. Y para él esa "conjugacion" es Eros. Pero este Eros, este "Mono-Sexomano", como lo llama Oscar Kiss Maerth,  tiene diversas y policromas manifestaciones. Erich Fromm lo pinta de esta manera:
"Hay diversas maneras de buscar y conseguir esa union --con el otro--. El hombre puede intentar ligarse o unirse con el mundo mediante la sumision a una persona, a un grupo, a una institucion, a Dios. De ese modo, transciende el aislamiento de su existencia individual convirtiendose en parte de alguien o de algo mas grande que el. Otra posibilidad de vencer el aislamiento se encuentra en direccion contraria: el hombre puede tratar de unirse  con el mundo adquieriendo poder sobre el, haciendo de los demas partes de si mismo, transcendiendo asi su existencia individual mediante el dominio o poderio. El elemento, aqui, comun a la sumision y el dominio es la naturaleza simbiotica de la relacion. Las dos personas (en el caso binomial de "la conjugacion de un mortal con otro mortal") afectadas han perdido su integridad y su libertad: viven la una de la otra y la una para la otra, satisfaciendo su anhelo de intimidad, pero sufriendo por la falta de fuerza y de confianza interiores, que requieren libertad e independencia, y ademas estan constantemente amenazadas por la hostilidad consciente o inconsciente que nace de la relacion simbiotica"
("Psicoanalisis de la Sociedad Contemporanea)
"La conjugacion de un mortal con otro mortal" para vencer la muerte hay que entenderla sobre el claro parametro de que "vencer la muerte" quiere decir, sobrevivir por cooperacion e intercambio (con los otros, con el mundo), en los diferentes planos materiales, pulsionales, emocionales, animicos, sexuales...no es solamente 'vencer la muerte', sino ganar la vida, perpeturanos en la realizacion de la satisfacion a nuestras necesidades e intereses. Necesitamos "el objeto pulsional" que nos gratifica nuestro P.P., lo que ocurre es que aqui pasa como dice el Zen: "Se necesita un dedo para señalar la luna, pero hay de aquellos que confundan el dedo con la luna". Es decir: necesitamos al otro, a los otros, pero no por ellos mismos, no porque son insustituibles, sino porque, como "objetos pulsionales", representan la gratificacion que buscamos; en termino economico: todos, unos para los otros, tenemos valor de "uso", o sea, no queremos algo por las particularidades de ese 'algo' de lo que carecemos, sino por las urgencias de 'per se' de nuestros apetitos, "necesitamos al otro para señalar la luna que nos hace falta", pero no confundamos una cosa con la otra. En sintaxis coloquial: aqui no existe 'menu', 'no comemos a la carta': comemos lo que hay disponible en la mesa, y si terminamos 'enamorandonos' de los platos a nuestro alcance es, simplemente, porque no tenemos acceso a algo diferente. Es el corolario del concepto del "objeto pulsional freudiano": una devastadora deconstruccion 'derridana' que estremece los cimientos de toda la consubstancial hipocresia cultural burguesa.

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